Mostrando entradas con la etiqueta Coro AA Teatro Maestranza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coro AA Teatro Maestranza. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de enero de 2010

Comedia gigante, zarzuela pequeña

Ismael G. Cabral, Sevilla El Correo de Andalucía
15/01/2010
Escena de la zarzuela. - Guillermo Mendo Murillo

La cuestión de los géneros siempre es espinosa, desde luego Los sobrinos del Capitán Grant jamás pasará por una zarzuela de primer nivel, su música no lo es y su argumento apenas resiste un mínimo hilo de cordura.

Ahora bien, la astracanada pergeñada por Fernández Caballero se mantiene más de un siglo después de su estreno igual que bien, o mejor (¡si levantara la cabeza!) que cuando se estrenó (en 1877).


El mérito de esta producción, en un porcentaje (ahora que están tan de moda con los vaivenes de la política musical) sería, en un 80 por ciento, de Paco Mir. La herencia de Tricicle, también de La Trinca, es percibible en un gran espectáculo, con continuos cambios escenográficos, un auténtico goce visual que lo mismo remite a Tintin y a una Sirenita borracha de chinchón que a una pésima y divertida película de pulpos de gomaespuma de Ed Wood. De todo hay en una aventura escénica producida por el madrileño Teatro de la Zarzuela en 2001 que debería documentar en dvd.

Pletórica de humor blanco y con guiños híbridos entre Martes y 13, Els Joglars, Comediants y Tricicle, los protagonistas de la función desarrollan con una astuta naturalidad esta comedia, elogio de la exageración, en la que sobresale un Millán Salcedo (Mochila) que, si en la teatral Salomé demostró reciclarse en ejemplar actor de teatro, aquí tira de la nave con una digna contención pero sin querer enmascarar su innata capacidad de enganche televisivo. Canta, salta y brinca acompañado de ilustres compañeros, especial mención del Doctor Mirabel, mil y una veces caracterizado de Fernando Conde.En resumen, hay más teatro que música, y la que hay viene servida por el maestro Miguel Roa, capaz de sacar oro de unos pentagramas un tanto carbónicos. Grande el coro, sin distinción entre voces masculinas y femeninas, empastado y muy resuelto. Sin romanzas ni dúos emblemáticos sobresalió el encuentro, proyectado y un punto engolado entre Aurora Frías (Miss Ketty) y Soledad (Milagros Martín). El toque virtuoso lo dio la poderosa, centrada y angulosa voz de Richard Collins-Moore. Nadie, aficionado a la zarzuela o no, debería privarse de esta diversión.

A Través del Cristal



Los Sobrinos del Capitán Grant: Galería gráfica de Julio Rodríguez en su Blog A través del Cristal

Sana locura, inocente desenfreno

ANDRÉS MORENO MENGÍBAR Diario de sevilla 15.01.2010
zoom

Un instante de la representación de 'Los sobrinos del Capitán Grant' en el Teatro de la Maestranza.


  • disminuir
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro del Teatro de la Maestranza. Producción del Teatro de la Zarzuela de Madrid. Dirección musical: Miguel Roa. Dirección de escena: Paco Mir. Director del coro: Julio Gergely. Escenografía: Jon Berrondo. Intérpretes: Millán Salcedo, Ana Santamaría, Inma Ochoa, Maribel Lara, Antonio Torres, Milagros Martín, Xavi Mira, Fernando Conde. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 14 de enero. Aforo: Lleno.

A veces el azar se convierte en instrumento de la justicia poética y compensa con la cadencia de las fechas el triste curso de los días. Se acaba de anunciar el incomprensible e intolerable (a la vista de cómo se dilapida el dinero concejil) recorte municipal de sus aportaciones al Teatro de la Maestranza y a la Orquesta Sinfónica, sin que ninguno de los responsables de tal desatino ose asomarse por el teatro, cuando éste nos trae el regalo de uno de los espectáculos musicales más divertidos y de mayor calidad global que se recuerda. Ahí queda el nivel de la oferta de un teatro en absoluto elitista, como los demagogos de la izquierda decimonónica pontifican, abierto a sus ciudadanos, que rentabiliza socialmente su presupuesto con espectáculos como esta genial zarzuela que sembró de risas y aplausos sus gradas durante más de tres horas inolvidables.

Una vez más, ha venido una producción del Teatro de la Zarzuela a sacarle los colores a muchas y muy publicitadas producciones operísticas que no le llegan a la suela del zapato en cuestiones teatrales. A la reciente La Favorite me remonto para que el lector establezca la distancia entre lo plúmbeo e incomprensible y la pura teatralidad y la diversión más fresca. De la mano de Francisco Mir, la disparatada historia de Los sobrinos del Capitán Grantse convierte en una sucesion de gags, de felices hallazgos, de guiños y humor del más fino. La verdad es que la obra original no sólo lo permite, sino que lo pide a gritos. Nacida en el momento culminante del furor por el género bufo por aquel genio del tetro musical que fue Francisco Arderíus, esta zarzuela y las que nacieron a la sombra de Los Bufos Madrileños (que en Sevilla tuvieron entre 1870 y 1880 una especie de sucursal con Los Bufos Sevillanos) hicieron de la autoparodia y del desenfreno de la fantasía su razón de ser. No se espere de ella una música de altos vuelos ni una escritura vocal complicada, porque fue escrita para actores-cantantes a los que se requería más en lo declamatorio que en lo canoro. No quiero decir que la música no sea buena. Al contrario, Fernández Caballero demuestra poseer chispa, gracia y elegancia en su muestrario de aires de salón como el vals, la mazurca, la polca o de los ritmos antillanos que trajo a España tras su estancia en Cuba. Miguel Roa, además, sabe dotar a esta música ligera de brillo y chisporroteo rítmico y tímbrico, dotándola con su batuta de mayor dignidad aún.

Dieciséis cuadros y otros tantos cambios de escenario, a cada cual más atractivo, culminando con una fantástica escena en el fondo del mar que es una sucesión de hallazgos de color y de personajes. El vestuario es de gran variedad y riqueza cromática y la iluminación muy sugerente. El Coro, que lleva el auténtico peso musical, estuvo a gran altura vocal y actoral, con momentos de gran calidad como en las habaneras. Cantó con empaque y contundencia Antonio Torres, mientras que Maribel Lara y Milagros Martín hicieron simplemente lo que pudieron dada la escasa entidad de sus voces. Quienes estuvieron geniales fueron los actores, empezando por unos inspiradísimos Millán Salcedo y Fernando Conde y siguiendo con los divertidos Heredia, Tre y García.

jueves, 14 de enero de 2010

Julio Verne y Paco Mir llenan de zarzuela el Maestranza

Paco Mir y Miguel Roa, con los actores principales. | Fernando Ruso

El Teatro de la Maestranza de Sevilla acogerá el próximo 14 de enero el estreno de la zarzuela 'Los hijos del Capitán Grant', de Manuel Fernández Caballero, basada en la obra homónima de Julio Verne, en versión en tres actos y dos partes de Paco Mir.

Estrenada en Madrid en el Teatro Príncipe Alfonso en el verano de 1877, en su debut en Sevilla cuenta con la participación de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y el Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, que se unen a un reparto en el que destacan Millán Salcedo, Antonio Torres, Fernando Conde y Ana Santamaría.

Durante su presentación, el director musical, Miguel Roa, dijo que en esta versión "se pasa al lado castizo y los personajes son gente popular en busca de un hipotético tesoro". Por su parte, Mir afirmó que "la adaptación de esta obra está hecha con un lenguaje más actual, y con más diálogos", dando incluso "más protagonismo a personajes que prácticamente no existían como Miss Ketty".

Con respecto a la escenografía, Mir dijo que ha convertido a la obra en "una especie de novela de Tintín, por lo que la escenografía también sigue su estética, como si se tratase de una gran cómic muy colorista, donde se han potenciado los contrastes de la obra".

Al respecto, Miguel Roa destacó "el alarde escenográfico" de esta obra, donde, apuntó, "el uso de las luces es espléndido, con gran participación de la Orquesta y del Coro, del Ballet, y de los actores, que están muy en su papel". Sobre el escenario del Maestranza se podrán ver alrededor de120 actores, aunque la producción cuenta con un total de 300 personas detrás.

Un humorista sobre las tablas

El actor Millán Salcedo -que fue miembro del trío, primero, con Fernando Conde, y posteriormente dúo humorístico Martes y Trece y que interpreta a Mochila-, manifestó que "no se trata de una función meramente infantil, pero sí muy familiar", y, en tono humorístico, dijo que "esperamos mucho de Sevilla para que la próxima vez que vengamos podamos alojarnos todos en el Hotel Alfonso XIII".

Además, quiso poner de relieve la "importancia" de toda la compañía y no sólo de los seis protagonistas, así como la "excepcionalidad" del Coro del Teatro de la Maestranza.

El estreno será el día 14, pero la zarzuela se representará también los días 15, 16, 18 y 19 de enero a las 20.30 horas. El precio de las entradas oscila entre los 45 euros del patio de butacas y los 22 de la tercer de paraíso


Aquí un video de la producción

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/12/andalucia_sevilla/1263319733.html#

miércoles, 13 de enero de 2010

'Los sobrinos del Capitán Grant', una zarzuela con la estética de 'Tintín'

Paco Mir convierte en el Maestranza la obra de Fernández Caballero en "un cómic colorista"

BRAULIO ORTIZ Diario de Sevilla 13.01.2010
zoom

El equipo de 'Los sobrinos del Capitán Grant', que estará hasta el 19 en el Maestranza, posa ayer en la presentación del espectáculo.



El Teatro de la Maestranza programa desde mañana y hasta el día 19 la zarzuela Los sobrinos del Capitán Grant, de Manuel Fernández Caballero, en una versión del componente de Tricicle Paco Mir que cuenta con dirección musical de Miguel Roa y un reparto en el que destacan los antiguos miembros de Martes y 13 Millán Salcedo y Fernando Conde.

La obra, estrenada en 1877 y basada en la novela de Julio Verne Los hijos del Capitán Grant, se ha convertido en un clásico de la oferta teatral "que suele representarse todas las navidades", según apuntó ayer el maestro Roa. El director aseguró que esta producción del Teatro de la Zarzuela viene "sobradamente testada por el público" y definió la composición de Fernández Caballero como un trabajo "muy brillante", la creación de "un músico de un tremendo oficio" que forma parte de "nuestra memoria viva, nuestro acervo cultural" y que Roa revivirá estos días junto a la ROSS y el Coro de Amigos de la Maestranza.

Los sobrinos del Capitán Grant narra la extravagante peripecia de Mochila, un subteniente retirado que encuentra el mensaje de auxilio de un náufrago en el interior de un besugo. "Sin esperanza arrojamos este documento al mar, a los treinta y siete grados y once minutos de latitud. El siete de junio, el bergantín El Veloz de Santander zozobró en las costas de la Patagonia, en el Hemisferio Austral", cree leer Mochila en una nota incompleta que impulsa al hombre, con un tesoro en mente, a rescatar al capitán desaparecido. En su propósito se unirán Soledad, una vecina que toma por loco al personaje y que compasiva le sigue la corriente, y Sir Clyron y su sobrina Miss Ketty, que costearán la expedición. Será un alocado viaje que tendrá entre sus destinos Chile, Argentina, Australia y Nueva Zelanda, y que deparará alardes de imaginación, anticipa Roa, como "un ballet absurdo en el fondo del mar, que va en contra de las leyes de la física".

Consciente del dinamismo de la aventura, de casi tres horas de duración, Paco Mir fue imprimiéndole "casi instintivamente" al espectáculo "la estética de Tintín", un universo con el que la zarzuela guarda, según el el director escénico, numerosos paralelismos. "Todo es un gran cómic, muy colorista, en el que se han potenciado el gag y los contrastes", declara sobre una obra "realmente complicada" que incluye "momentos con 110 personas en escena". Para la versión, el integrante de Tricicle -con larga experiencia en la lírica- se ha permitido algunas variaciones. "Se trataba de un texto divertido, pero que tiene 150 años, y a la hora de ponerlo en escena había muchos arcaísmos", observa. También "había que dialogarlo más, porque el material original tenía muchos monólogos, y debíamos trabajar personajes como Miss Ketty, que no era más que una mujer florero sin importancia. Y hemos suprimido una escena en un volcán, pero el corte no afecta al resultado".

Para Millán Salcedo, encargado del papel protagonista, "con obras como Los sobrinos del Capitán Grant ayudamos a que no se pongan de moda palabras como crisis o crispación", advierte el intérprete, para quien este montaje "no es una función infantil, pero sí es verdad que es muy familiar". El célebre humorista no añora su éxito televisivo -"¡está la televisión para salir...!", comenta, "algo le pasa a España cuando el personaje más mediático es fulana de tal"- y expresa su entusiasmo ante la coyuntura laboral que vive. "No hay nada más bonito que te llamen actor característico, poder hacer personajes, tipos", aclara.

Su compañero en los inicios de Martes y 13, Fernando Conde, que interpreta en Los sobrinos del Capitán Grant al doctor Mirabel, guarda una impresión similar sobre su presente en las tablas. "Haber formado parte de ese grupo es un patrimonio enorme, haber hecho reír a millones de españoles de una forma sana y honesta... Le estamos muy agradecidos a la televisión, pero la vida de un actor es mucho más: no son los 100 metros, sino un maratón", explica. Según el intérprete, "el teatro es lo que da sentido a alguien que quiere dedicarse a contar historias".

Mir y su reparto -en el que también están Ana Santamarina, Inma Ochoa y Maribel Lara, entre otros- han evitado el peligro del exceso gracias a "los ayudantes de dirección, que nos iban dando las pautas", sabedores de que "todo lo cómico corre el riesgo de exagerarse mucho" y de que "el humor es extraordinariamente difícil, porque el público no tiene siempre la misma disposición".

Los sobrinos del Capitán Grant. Teatro de la Maestranza. Mañana y los días 15, 16, 18 y 19 de enero, a las 20:30. Entradas de 22 a 45 euros.

El Maestranza arranca 2010 con una zarzuela, convertida en un gran comic

ABC de Sevilla
Miérc
oles , 13-01-10
El Maestranza arranca 2010 con una zarzuela, convertida en un gran comic




.
J. M. SERRANO Parte del elenco de «Los sobrinos del Capitán Grant».
En el centro, Francisco Conde, Millán Salcedo, Miguel Roa, Paco Mir y Remedios Navarro

Mañana se estrena en el Teatro de la Maestranza la zarzuela «Los sobrinos del Capitán Grant», de Manuel Fernández Caballero, basada en la obra «Los hijos del Capitán Grant», de Julio Verne, en una versión realizada por Paco Mir que con toda seguridad no dejará indiferente a nadie. El escenógrafo catalán, ganador de dos premios Max, ha convertido la obra estrenada en 1877 en una especie de gran comic, inspirado en las novelas de Tintín, para acercarlo al público actual, proporcionándole una gran riqueza visual y colocando sobre el escenario a más de 115 personas en algún momento de la representación. Mir le ha quitado también al texto original algunos monólogos («tenía demasiados») y los términos arcaicos. Asimismo, ha tenido que suprimir algunas escenas como la de un volcán que explotaba («la quité y no pasó nada», dijo ayer) y «condensar» en dos partes una obra que inicialmente tenía tres. Todo ello la ha convertido, según Mir, en «una obra muy divertida y visual que gustará tanto a mayores como a pequeños». «Se trata de una gran zarzuela, aunque complicada: si las reposiciones se cuentan por éxitos es porque que cada vez se aportan nuevas cosas y se hacen cambios para que la gente no se aburra», añadió.
Bravo por el Coro
Por su parte, el director musical de la obra, Miguel Roa, sostiene que en esta versión «se pasa al lado castizo y los personajes son gente popular en busca de un hipotético tesoro». Roa, que dirige los títulos de zarzuela del Maestranza desde hace 16 años, recordó que «Los sobrinos del Capitán Grant» fue la primera obra que vio sobre un teatro, «allá por 1949», y destacó la calidad de la Orquesta Sinfónica y la juventud y el buen hacer del Coro del teatro, al que le corresponde una labor fundamental en este título de Fernández Caballero. De la música dijo que es «la más emblemática de su autor», que colaboró con Federico Chueca, Tomás Bretón y el sevillano Jerónimo Jiménez, el cuarteto musical más castizo del XIX.
Fernández Caballero, según Roa, fue un «vividor que se comía las ostras en sopa y así murió, ciego y con gota, pero disfrutando mucho y siendo uno de los grandes autores de su clase». El director que llevó «Luisa Fernanda» a la Scala de Milán, la primera zarzuela que pudo verse en el mayor templo lírico de Italia, defiende la vigencia del llamado «género chico». del que dijo «atraviesa un momento excepcional, pues nos llaman de todos los teatros de la ópera del mundo».

jueves, 16 de abril de 2009

Al Aire de tu Vuelo

Obra interesante la suite preparada por Sánchez-Verdú para el día de ayer en el Maestranza,
una suite que no llegó a los 30 minutos y que, a buen seguro, dejó buen sabor de boca a los amantes de la obre del autor algecireño.

Un ambiente musical oscuro, inquietante, con susurros de pájaros escondidos por parte del Coro...todo parecía llevar al oyente a un bosque encantado, en penumbra. La obra se mueve dentro de un pertinaz acorde en tono menor, con unas dinámicas que oscillaban entre el ppp y el mezzoforte. Un gran tenuto cerraba la obra con arco ad libitum en la cuerda, que recordaba al preámbulo de afinación de cualquier actuación orquestal.

Es típico el uso de la orquesta como un auténtico instrumento percutivo, recursos como el uso de col'legno, soplo y golpeo sin boquilla en los metales.

El uso de las voces fue variado, con parlatos o susurros, Las voces del amado y amada fueron solventes, sobre todo ella, Ofelia Sala con una voz preciosa,recogida en los agudos.

La OJA, con cerca de un centenar de integrantes, dió siempre la impresión de dominar lo que hacía con auténtica profesionalidad, está claro que es un conjunto bien guiado.

La dirección del maestro Tamayo fué la de un auténtico concertador, controlando y ordenando con entrega.

fff

Los límites invisibles del cruce de tradiciones


Diario se Sevilla
Andrés Moreno Mengíbar
16.04.2009

Parte por la indudable calidad de su música, parte por la relación especial que le une a la dirección artística del Maestranza y a su familia, el caso es que la obra del algecireño José María Sánchez Verdú suena bastante en nuestro teatro. Bien visto no deja de ser una ventaja, porque estamos sin duda ante el compositor más interesante de su generación, el de una más acusada personalidad creadora y el de mayor madurez en la escritura orquestal desde el llorado Francisco Guerrero (dejando al margen a los maestros aún vivos, claro). No obstante, cabría ponerle a mi entender una serie de reparos a esta suite arreglada al efecto a partir de la ópera El viaje a Simorgh, estrenada en el Teatro Real de Madrid hace dos años. Así, desde mi sanjuanismo radical, creo que es una falta de ética artística el desestructurar la poesía de San Juan de la Cruz y el superponer momentos de La noche oscura sobre los del Canto espiritual, la cumbre de la poesía mundial sin lugar a dudas. Es el espíritu de los tiempos, lo sé, éste de la deconstrucción, la desestructuración y todo lo que quieran inventar, pero hay cosas que no tienen sentido.

En lo musical, la media hora escasa de la suite llega a resultar monótona. La maestría habitual de Verdú en la texturización tímbrica queda en segundo plano tras los ya esperables tics sonoros de su estilo, como los soplos en los metales, los col legno y los trémolos. Por último, la escritura vocal es a veces antivocal, más instrumental que significativa, por lo que apenas se puede juzgar la labor de esos espléndidos cantantes que son Sala y Ramón.

Ya en Erwartung, Dugger sólo llegó a convencer cuando cantó en forte y en los pasajes más crispados, porque del mezzoforte para abajo resultó plana y poco expresiva. Menos mal que Tamayo dirigió con gran inteligencia y sentido dramático a una brillante OJA, de una madurez admirable.

miércoles, 8 de abril de 2009

El viaje a Simorgh, Enlaces









Artículo en el PeriodistaDigital.com el día del estreno en el Teatro Real de Madrid

Por José Catalán Deus 04.05.07


El estreno de una ópera española sería acontecimiento en cualquier caso. Si trata de mística y su autor tiene menos de 40 años, la expectación se calienta. 'El viaje a Simorgh' se estrenó en el Teatro Real. Estuvimos para contárselo.

Uno se sienta en su butaca sabiendo que se quiere comunicar algo importante, superior a lo cotidiano; se trata de mística, y la palabra siempre causa respeto y cierta sumisión. Durante casi dos horas, el misterio aletea, a veces potente, a veces alicaído. Pero ni el éxtasis, ni el descubrimiento emocional a secas, ni siquiera el contacto intelectual cómplice, aparecen. En su lugar, insinuaciones desvaídas, alusiones groseras, intentos que no perduran. El tema es el más difícil, el acierto casi imposible. Si el músico se hubiera aliado con mejor guionista quizás hubiera la obra mejor madurado. Demasiadas escenas, demasiado variadas. pero un experimento digno de hacer y digno de contemplar.

Así diríamos con toda sinceridad de este 'El viaje a Simorgh'. Su autor cree que 'la ópera es el auténtico laboratorio en el que se pueden plasmar los elementos más complejos y dispares de la creación artística'. Lo ha intentado empleando lo mejor de sí mismo. Felicitaciones a él y a todos los que le acompañan en esta aventura del Teatro Real.

Una instrumentación excelente, con recitativos difíciles de seguir y un libreto bien intencionado pero deficiente. Sánchez-Verdú es un gran músico y ha compuesto una gran ópera con recursos musicales imaginativos, con acento propio, con personalidad, y con una ambientación electrónica novedosa en la ópera mundial que modifica la orientación de los sonidos introduciendo sorpresa y emoción. La escenografía del artista Frederic Amat es también notable en su conjunto, aunque no sean adecuadas en mi modesta opinión las proyecciones a escenario completo, aunque haya alusiones gratuitas a los gustos del momento.

Hoy el Teatro Real presenta el estreno mundial de una ópera española actual, 'El viaje a Simorgh', con música y libreto de José María Sánchez-Verdú, nacido en Algeciras en 1968, con la dirección de escena y escenografía a cargo de un conocido artista plástico, Frederic Amat. El texto es una libre adaptación de la novela de Juan Goytisolo Las virtudes del pájaro solitario, con poemas y textos de San Juan de la Cruz, Ibn al Farid, Fariduddin al-Attar, El cantar de los cantares (en la traducción de Fray Luis de León) y Leonardo Da Vinci.


'EN PLENA COMUNIÓN CON EL SUFISMO'

En palabras de su autor, “la obra traza un desplazamiento, un éxodo, una búsqueda en la que los lugares, tiempos y personajes de la novela de Juan Goytisolo constituyen las etapas o jardines que trazan las aves del relato sufí de Attar en el camino hacia Simorgh, esa ave mística, ese rey buscado. En la unión mística final la plenitud produce la revelación: cada una de las aves ha llevado el Simorgh en sí misma, el viaje ha sido un viaje interior, en plena comunión con el sufismo. En el camino está la poesía de San Juan de la Cruz, el gran poeta sufí del occidente cristiano, que convive con las voces poéticas de otros grandes poetas de las tradiciones persa y árabe”.

Este estreno, con el que el Teatro Real continúa su política de nuevas creaciones y de apoyo a la música española, quiere ser, en palabras de sus creadores, “un puente de unión entre oriente y occidente, una búsqueda en el interior de cada uno”. También se caracteriza la ópera por su novedad creativa gracias al empleo de la electrónica en vivo y a la utilización total del espacio, ya que toda la Sala funciona como una caja de resonancia en la que conviven desde la viola de gamba hasta los elementos más vanguardistas. Cantantes, actores, bailarines, músicos que salen del foso y una escenografía simbólica y creativa, configuran uno de los espectáculos más completos de la presente temporada, según los responsables del Teatro.

Se hace referencia a la música española del siglo XVI con el uso de violas da gamba, y a músicas de la tradición islámica, integradas en un lenguaje musical unificado y original. El uso total del espacio arquitectónico, junto a la danza y el movimiento, son elementos también sustanciales e imprescindibles en este viaje. El director musical del Teatro Real, Jesús López Cobos, tiene a su cargo esta nueva producción, en la que interviene un espléndido reparto encabezado por el barítono alemán Dietrich Henschel (que se presenta en el Teatro Real), la soprano Ofelia Sala, el contratenor Carlos Mena, el tenor José Manuel Zapata y el actor José Luis Gómez.

Se trata de un acontecimiento que resultará muy interesante a los que tengan la suerte de presenciarlo, en la línea siempre espectacular de este Teatro Real, que continúa así una política de nuevas creaciones que ha dado frutos como Divinas Palabras de Antón García Abril, Don Quijote de Cristóbal Halffter, La señorita Cristina de Luis de Pablo o Dulcinea de Mauricio Sotelo.

Coincidiendo con este estreno, la editorial Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publica una nueva edición de la novela de Juan Goytisolo Las virtudes del pájaro solitario, que incluye una veintena de ilustraciones de Frederic Amat. Un texto clave en la obra de su autor, y que supone un esfuerzo por enlazar, bajo un escenario apocalíptico, la mística de San Juan de la Cruz de Cántico espiritual —la figura del pájaro solitario como símbolo del alma contemplativa— con la tradición sufí, en un texto que aúna erotismo, poesía, misticismo e innovación en opinión de la editorial.


'POESÍA Y CONOCIMIENTO DE LA MANO'

Sánchez-Verdú cree que la voz (”el supremo misterio del hombre” para Lévi-Strauss, "aúna el alma y el diafragma" para G. Steiner) puede ir más allá del modelo apegado a la tradición por caminos sorprendentes y nuevos, y que la música es el sustrato sobre el que nuevos elementos interaccionan, transformándolo e incluso trascendiéndolo hacia otras formas quizá todavía por idear. 'Viviendo tiempos en los que predomina la falta de riesgo, lo fácil, la mera repetición y la mitomanía de las estrellas o la tiranía de los directores de escena, todos jaleados por cierto público, crítica e intereses de mercado', presenta una obra en la que 'la sensibilidad, la aventura y la renovación de la tradición nos haga confluir en un viaje donde lo poético y el conocimiento se den la mano a partir de la música'.

Pero lo Poético resulta casi irreconocible, y el Conocimiento no aparece por ningún lado. Mística, mística cristiana y mística súfi, son cuestiones mayores que aquí se manejan con superficialidad, como el mismo hecho de considerar a San Juan de la Cruz un místico sufi, vieja polémica absurda.

Frederic Amat cree que hay que sugerir las cosas más que mostrarlas, con voluntad de síntesis y cuestionamiento; que hay que crear un espacio escénico en donde celebrar esta otra realidad y acontecimiento que reinventa el teatro en cada representación, un espacio escénico como vehículo de tránsito del mundo auditivo al mundo visual, en correlación con las diferentes expresiones en escena: poesía, coreografía, dramaturgia y expresión cinematográfica. Todos ellos dispuestos a diluir su mutua presencia con el fin de que la ópera se revele a sí misma.

Ambos han explicado abundantemente estos días su propósito. 'El viaje a Simorgh' se ha aproximado al objetivo. Pero para mí al menos, innovar no es empezar una ópera con una larga proyección de vídeo o dos figurantes practicando sodomía. Innovar no es convertir la palabra en ruido ininteligible, y los mejores versos de nuestra poesía en desgajados balbuceos. Innovar no es oscurecer sino alumbrar, y el siglo XXI no puede, no debe ser un estertor del siglo XX.

Prologo de "Las virtudes del pájaro solitario"

de Juan Goytisolo, con ilustraciones del artista Barcelonés Frederic Amat,

principal obra en la que se basa "El viaje a Simorgh".

Las virtudes del pájaro solitario

Aquí un comentario sobre dicha obra:

«En la interior bodega de mi amado bebí». Con estos versos de San Juan de la Cruz se abre una de las novelas más atrevidas de la narrativa española. Las virtudes del pájaro solitario, publicada en 1988, enlaza, bajo un escenario apocalíptico, la mística del San Juan de la Cruz de Cántico espiritual -la figura del pájaro solitario como símbolo del alma contemplativa- con la tradición sufí. Erotismo, poesía, misticismo e innovación en un texto acompañado por más de una veintena de ilustraciones del artista Frederic Amat.

LAS CONDICIONES del pájaro solitario son cinco. La primera, que se va a lo más alto; la segunda, que no sufre compañía, aunque sea de su naturaleza; la tercera, que pone el pico al aire; la cuarta, que no tiene determinado color; la quinta, que canta suavemente". Estas palabras de los Dichos de luz y amor de San Juan de la Cruz bien podrían, retrospectivamente, leerse como una descripción de Las virtudes del pájaro solitario, el libro de Juan Goytisolo que ha servido de inspiración a José María Sanchez-Verdú.

Pese a que no falta quien dice que hasta del Cántico espiritual podría salir un guión de cine, la soledad y la ambigüedad de la voz que habla en la novela parecían hacer difícil cualquier adaptación. No en vano es un texto sin personajes. Goytisolo, no obstante, sostiene que cuando concibió la aparición de la muerte sembrando la cizaña llegó a imaginarla como una ópera. Aunque subraya una prevención: "Siempre he procurado escribir para no ser adaptado. Para mí la literatura no es un medio". Las virtudes del pájaro solitario apareció en 1988. Su autor acababa de cerrar su ciclo memorialístico. Pasado el tiempo, recuerda que escribió la novela de un tirón: "Tenía la impresión de estar genéticamente preparado para escribirla". En su origen había una circunstancia imborrable: "Me creía afectado por la pandemia que afectaba a muchos de mis amigos". El sida. "Al final resultó ser una enfermedad que había contraído comiendo verduras en Egipto".

Respecto a la relación entre música y literatura, Juan Goytisolo sostiene que igual que existe un oído musical, existe un oído literario: "Se tiene o no se tiene. No es una valoración sobre la narrativa, pero la mayoría de los escritores que me interesan lo tienen; Joyce, Céline, Carlo Emilio Gadda...". Muchas de sus obras, dice, también están escritas en función de ese oído. De hecho, desde que publicó Telón de boca en 2003 no ha vuelto a escribir ficción más allá de los textos cortos que suele leer en público: "Desde Señas de identidad cada libro es una propuesta nueva. Y si no tengo nada que decir, me callo".

El Viaje a Simorgh

El próximo 15 de abril del 2009 a las 20’30 h. La Orquesta Joven de Andalucía interpretará, en versión concierto, "El Viaje a Simorgh.” ópera en dos actos de José maría Sánchez-Verdú y el monodrama Erwartung (la espera) de Arnold Schonberg.

El Viaje a Simorgh

La ópera El viaje a Simorgh de José María Sánchez Verdú fue estrenada el 4 de Mayo 2007 en el Teatro Real de Madrid. Su título se inspira en el relato poético El coloquio de los pájaros, escrito en el siglo XII por el poeta sufí Al Attar, en él que se relata el viaje que todos los pájaros de la tierra desean hacer hacia el Simorgh, el rey de los pájaros, como analogía de la divinidad, origen y destino de todo viajero y de cualquier buscador de la trascendencia. Un viaje interior y místico, como señala el compositor y libretista José María Sánchez-Verdú. La ópera se basa también en la nóvela Las virtudes del pájaro solitario de Juan Goytisolo, donde el hipertexto y la intertextualidad son esenciales. En ella, la narración se sitúa en un ámbito atemporal, en un espacio mental más que real, en el que se establecen paralalelismos entre la época y las vicisitudes de San Juan de la Cruz y la actual, mostrando las dificultades que siempre tienen que arrostrar los heterodoxos, aquellos que huyen del pensamiento establecido. Las referencias a la inquisición y las dictaduras, a los pensamientos totalizadores e intolerantes son evidentes. El relato muestra una visión apocalíptica de desgracias naturales y enfermedades que entroncan una pandemia como la peste con la enfermedad del sida actual. En ella parece que la salida pasa por una búsqueda espiritual y, con todas las complejidades y niveles de lectura que tiene, se desarrolla también como un canto a la multiculturalidad y la libertad del pensamiento.


ARGUMENTO

ACTO I

Escena 1. Descenso al paraíso.

La Muerte entra en la alhama, la sauna/burdel,

descendiendo uno a uno los 33 escalones de una escalera de caracol.

Con el dedo va señalando a sus víctimas,

que caen fulminadas (de plaga, peste, radiación, sida...)

Cae La Doña.

.

Interludio 1. Violín solo.

Comienza el viaje de los pájaros.

.

Escena 2. El balneario.

Terraza. Balaustrada con hortensias.

El Amado, el/la Seminarista, el Archimandrita y Ben Sida y otros están,

pero no se comunican.

.

Escena 3. Memoria del agua.

La escena transcurre bajo el agua, o eso parece.

San Juan recrea su caída, de niño, al pozo.

Al otro lado de la superficie del agua ve a la Amada, en forma de Virgen.

El Amado canta “La fonte”.

.

Interludio 2.

Continúa el viaje de los pájaros.

.

Escena 4. Barzaj.

Se ha declarado una plaga, o epidemia, en el balneario.

El servicio ha desaparecido.

Hay sensación de cuarentena y de amenaza inconcreta.

Los altavoces dan instrucciones incomprensibles.

El Amado trata de establecer conversación con el Archimandrita,

pero éste lo impide,

porque se trata de una conversación no autorizada.

Ben Sida canta “Rosa de alquimia” de Adonis.

.

Escena 5. Sulamith.

El coro celebra a la Amada cantándole elogios del “Cantar de los Cantares”.

Ella busca al Amado:

«¿Adónde te escondiste, / Amado, y me dejaste con gemido?»

.

Escena 6. La celda.

El Amado está escribiendo el “Tratado de las virtudes del pájaro solitario”,

en el que se reconoce la “Llama de amor viva”.

Se ve obligado a comerse los pliegos, para eliminar pruebas,

porque llegan Don Blas y Doña Urraca.

El Amado es azotado mientras un coro de Calzados canta “Miserere mei Deus”.

.

Interludio 3.

Pájaros, perseguidos, acorralados, muriendo en el camino.

.

Escena 7. La peste.

El balneario se ha convertido en hospital policial o militarizado.

El/la Seminarista está en una cama rodeado de médicos y policías

y muere de muerte horrible.

.

ACTO II

.

Escena 8. La biblioteca.

En una biblioteca, el Joven Señor Mayor y el Amado

coinciden en sus apreciaciones,pero se les impide comunicarse.

Lo hacen, sin embargo, y acaban unidos, como en éxtasis.

Ben Sida, canta un verso mestizo,

hijo de San Juan y de Ibn al Farid.

.

Escena 9. Kitab al-Isra.

En la cárcel, asistimos a una huida mística, tipo “Noche oscura”:

«por la secreta escala, disfrazada».

El Amado está escribiendo las condiciones del pájaro solitario.

La Amada canta y se le acerca un poco más que antes.

El Coro recuerda el estudio del vuelo de los pájaros de Leonardo da Vinci.

.

Escena 10. Elogio del aire.

El pájaro solitario, encarnado por el bailarín y el violinista.

.

Escena 11. Auto de fe.

En la biblioteca se desarrolla un auto de fe.

Se queman libros y se leen índices de títulos prohibidos.

El Joven Señor Mayor muere, al ser rodeado y silenciado por el coro.

.

Escena 12. Memoria del fuego.

El coro danza en torno a la hoguera de los libros.

Del fuego salen letras de distintos alfabetos.

Al pronunciarlas el coro —como en las “Lamentaciones” de Jeremías (Aleph, Beth, Ghimel...)— ellas danzan y se esparcen con el humo.

.

Escena 13. La rosa y el ruiseñor.

Dúo de amor entre la Amada y el Amado.

Entra cada uno por una parte y se van acercando poco a poco,

hasta encontrarse.

.

Escena 14.

En las galerías superiores, una fanfarria toca una música circular

que parece girar sobre las cabezas de los espectadores.

En escena giran bailarines derviches.

Los pájaros han llegado a Simorgh.

En el centro del escenario, como sobre una montaña, ocurre la transfiguración

.

final

La Muerte / Simorgh


ELENCO

Dirección: Arturo Tamayo

Principales Interprtes: Claudia Barainsky y Josep Miquel Ramón

Coro A.A. del Teatro de la Maestranza

Orquesta Joven de Andalucía

ENLACES

Teatro de la Maestranza

José María Sánchez-Verdú