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miércoles, 8 de julio de 2009

Críticas de La Bruja

Juan José Roldán
El Correo de Andalucía
9-07-09

El Maestranza sigue nutriéndose de producciones del Teatro de la Zarzuela para cumplir su única cita anual con nuestro género lírico. Habiendo apostado este teatro madrileño por la renovación del género para acercarlo a un público supuestamente más exigente y preparado intelectualmente que el de antaño, sorprende que este montaje de Luis Olmos, responsable también de La tabernera del puerto del año pasado, no haya sabido superar el sabor rancio que perjudica a la supervivencia de este género tan nuestro.

Como si de una compañía de cómicos ambulantes o una función escolar se tratara, asistimos a unas interpretaciones histriónicas y chillonas, con un concepto del movimiento escénico arcaico y ramplón. Su trama, absolutamente grotesca, no ha mejorado tras la actualización que han sufrido sus textos hablados, aunque sí se ha reforzado su vertiente humorística.

A todo esto tenemos que añadir unas coreografías más propias de programa de televisión que de un buen espectáculo teatral, y eso que nos consta que la intención haya sido la de epatar en todo momento con un montaje vistoso y grandilocuente. Hasta los decorados están por debajo de lo que se espera en estos casos, antojándose pobres en recursos y materiales.

Afortunadamente, el apartado musical es otra cosa. La dirección de Miguel Roa vuelve a extraer expresividad y lirismo de una orquesta en estado de gracia, a pesar de las limitadas posibilidades de una partitura que no resulta precisamente memorable, como sí lo son La revoltosa y El tambor de granaderos, también de Chapí.

Muy bien José Bros, a partir de cuya aparición la función adquiere más calidad y categoría, a pesar de que algunos agudos suenan forzados y en ciertos pasajes acusa exceso de nasalidad. Sensacional la mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera, no en vano galardonada por este papel con el premio a la mejor voz de zarzuela en los Premios Campoamor. Su voz aterciopelada y perfectamente modulada, de amplio registro y recursos generosos, diseña una bruja tan antológica como la de Teresa Berganza. Los demás cumplen su cometido con solvencia, si bien las voces masculinas acusan una mejor dicción que las femeninas. El coro estuvo correcto, aunque en ocasiones algo apagado.



Andrés Moreno Mengíbar
Diario de Sevilla
08.07.2009

Zarzuela en tres actos con libreto de M. Ramos Carrión y V. Aza y música de Ruperto Chapí. Intérpretes: N. F. Herrera, J. Bros, S. Cordón, J. Morales, F. Latorre, M. Moreno. Dirección de escena: Luis Olmos. Escenografía: Gabriel Carrascal. Coreografía: Fuensanta Morales. Producción del Teatro de la Zarzuela de Madrid. Coro de la A. A. Teatro Maestranza. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Direccion musical: Miguel Roa. Fecha: Martes, 7 de julio. Lugar: Teatro de la Maestranza. Aforo: Lleno.

El centenario de la muerte de Ruperto Chapí (1851-1909) ha permitido la oportunidad de que el Maestranza dé a conocer una faceta poco conocida del popular compositor de Villena. El gran público lo suele asociar más con sus sainetes líricos y sus aportaciones al Género Chico, apartado en el que sin dudas dejó para siempre obras maestras. Pero no se conoce tanto al Chapí que siempre luchó, desde sus tiempos de pensionado en Roma, por aportar al teatro musical español una mayor complejidad argumental y musical en un intento de encontrar una vía intermedia entre la ópera (género en el que también se ocupó) y la zarzuela costumbrista.

En su tiempo (estreno en 1887), La bruja fue un enorme éxito en toda España, incluida Sevilla, donde sólo en 1889 se representó en el San Fernando, el Eslava y el Cervantes, según la investigación en curso de Andrés Vallés. El público pudo sin problemas identificar los códigos de la gran ópera a lo Meyerbeer, Gomes o Ponchielli, con cuya La Gioconda tantos paralelismos guardan fragmentos como el concertante final del segundo acto.

Dado lo ambicioso del estilo musical de esta zarzuela, se hace necesario contar con elementos familiarizados con el estilo de canto operístico, pues las exigencias vocales de los personajes principales son más que notables. Afortunadamente, anoche se pudo disfrutar de un conjunto de altísimo nivel, comenzando por un incomensurable José Bros que volvió a brillar en el Maestranza. La voz es clara, brillante y luminosa y se va agrandando conforme se afianza en el forte, proyectándose sin fisuras. Sólo se detectan ciertos tonos nasales cuando apiana, pero en general la voz de Bros va tomando cada vez más cuerpo y anchura, lo que, unido a su dominio del legato y del fraseo matizado y detallado, hace que escucharle sea cada vez un placer mayor. Estuvo vibrante en la jota y magistral en la romanza del segundo acto.

Nancy Herrera fue el segundo lujo de la noche. Fue Blanca/La Bruja en todos sus perfiles, con esa bellísima voz, todo terciopelo, que la caracteriza y con esa pasionalidad en la expresión que tanto seduce. Magnífico también el Inquisidor de Fernando Latorre, todo un raudal de voz muy bien colocada y proyectada como un cañón. Susana Cordón resolvió con gusto y gracia su papel, con voz muy ligera pero audible. El vibrato incómodo de Julio Morales y su afinación no siempre exacta jugó en su contra.

Pocos maestros hay hoy que sepan sacarle todo el jugo a esta música como Miguel Roa. Hizo que la ROSS sonase con brillantez en la jota y en el final del segundo acto y subrayó con sabiduría el tremolo de las cuerdas en la breve romanza de Blanca en el tercero.

La propuesta de Luis Olmos jugaba con la ingenuidad de los cuentos de hadas y con la comicidad de muchos pasajes, una dirección en la que marchaba también la escenografía. A veces se pudo detectar una tendencia a llenar en exceso el escenario de movimiento, como en el Romance morisco. Y confusa y amanerada la coreografía de la jota.


Embrujados por la zarzuela


ZARZUELA
«La bruja» de Chapí.

Intérpretes _ Herrera, Bros, Cordón, Morales, Latorre, Moreno.
Coro A.A. del Teatro de la Maestranza (Julio Gergely). ROSS.
Dirección musical _ Miguel Roa.
Dirección de escena _ Luis Olmos.
Escenografía _ Gabriel Carrascal.
Coreografía _ Fuensanta Morales.
Vestuario _ Maria Luisa Engel.

Producción del Teatro de la Zarzuela (2002).
Teatro de la Maestranza: 07/07/2008.

CARLOS TARÍN
Jueves, 09-07-09
ABC de Sevilla

El equipo que nos traía el año pasado la preciosa «Tabernera del puerto» ahora repetía casi al completo con esta «Bruja», con igual éxito en prácticamente todos sus aspectos. Y eso que este nos metíamos de lleno en esa asignatura pendiente de la música lírica española: su aspiración operística. Un tema amoroso elevado con ribetes heroicos (con guiños franceses), una componente mágica (como en la ópera alemana), dificultad vocal (como en la italiana) y un libreto en el que la música apenas deja sitio a los parlatos. Tampoco la orquesta se reduce a los característicos acompañamientos «guitarrísticos», ni por su enorme colorido ni en la complejidad armónica. Y si esta zarzuela no es habitual en el repertorio acaso sea por los enormes recursos que necesita: cinco escenarios para sus cinco actos, con un vestuario variadísimo no sólo para los protagonistas, sino también para el coro. De su dificultad vocal ya nos advierte de antemano la necesidad de un doble reparto solista. Éste que estrenaba no podía ser mejor: Bros repetía, como el año pasado, con su voz elegante, segura, de amplísimo volumen y fiato, clara y emotiva, cautivando en el número más conocido de la obra, la famosa «Jota» o en el dramatismo del «Racconto de Leonardo». A su lado la canaria Nancy Herrera repetía el éxito que le vimos hace poco en «La italiana en Argel» (Jerez), aunque con un rol muy distinto y con igual dificultad; y si allí nos fascinó su zalamería y resolución, en ésta nos «embrujó» doblemente como maga y amante. Voz espléndida, segura en los agudos y aterciopelada en su centro, dispuesta al servicio del variopinto texto. Los demás cumplieron sus cometidos, acorde con la importancia de sus respectivos roles.

En el foso, Miguel Roa conducía a la orquesta con la maestría y adecuación que le caracteriza en este tipo de repertorio; sí diremos que hay tantas ROSS como batutas que la dirigen, y sabemos que hay una muy por encima, sobre todo con una orquestación tan rica. La dirección escénica estuvo igualmente acertada, manejando muy bien la masa coral y moviéndose con fluidez entre tanto decorado, con especial énfasis en representación del romance moro («Pues, señor, éste era un rey»), mientras la escenografía, funcional, tuvo su mejor decorado en el que abría y cerraba la obra. Importante es también la coreografía, con magnífico movimiento de los espíritus, aunque la jota quedó un tanto descafeinada.

El coro intervino bastante y así hubo de todo, pero valoramos su esfuerzo tanto vocal como «coreográfico». Son los tiempos.

martes, 7 de julio de 2009

La Bruja en el Maestranza

Galería Gráfica en El Correo de Andalucía

Los hermanos Grimm en la zarzuela

El Maestranza cierra su temporada con 'La bruja', de Chapí, que se grabará para Deutsche Grammophon · Sin alterar el argumento, los responsables del montaje lo han convertido en un cuento fantásticol 'La bruja'. Desde hoy hasta el sábado, a las 20:30, en el Teatro de la Maestranza. Entradas de 22 a 45 euros.

Francisco Camero
Diario de Sevilla
07.07.2009

Una de las escenas de la zarzuela de Ruperto Chapí, ayer, durante el ensayo general celebrado en el Teatro de la Maestranza.

El Teatro de la Maestranza cierra estos días su temporada con su cita anual con la zarzuela, un género que el curso siguiente aparecerá mucho antes en su calendario: en enero, con Los sobrinos del Capitán Grant, de Manuel Fernández Caballero. Pero eso será el año que viene. Ahora es el momento de La bruja, de Ruperto Chapí, una producción del Teatro de la Zarzuela con dirección musical de Miguel Roa y escénica de Luis Olmos que se representa con doble reparto en el coliseo hispalense desde esta noche hasta el sábado. Las funciones, además, serán grabadas y editadas previsiblemente por el sello Deutsche Grammophon.

"Es una obra hermosa, maravillosa. Hace mucho hincapié en el poder de transformación, mediante la fe y la esperanza", dice la mezzosoprano Nancy Fabiola Herrera. "Y además en el elenco hemos logrado tener una magia muy especial", añade la intérprete, que hará el papel de la bruja hoy, el jueves y el sábado. Los días restantes, la encargada será la soprano cordobesa afincada en Sevilla Carmen Serrano. Desde el estreno de este montaje, en 2002, el elenco prácticamente no ha variado, lo que ayuda, dicen sus responsables, a "contagiar" esa complicidad al público y a encarar con garantías una obra vocalmente "exigente", según Olmos, y de formato espectacular (entre músicos, coro y bailarines habrá hasta 300 personas sobre el escenario).

La bruja -"uno de los puntales líricos" españoles de la segunda mitad del siglo XIX", en definición de Roa- cuenta la historia de una mujer prematuramente envejecida debido a un hechizo invocado por dos pretendientes rechazados y despechados. Para recuperar su juventud, el único remedio que le queda a esta anciana centenaria pasa por ser la destinataria de un acto de amor inequívoco. El "terrorífico" libreto original, "casi un sinsentido" y con un desarrollo argumental que se quiebra y "no se resuelve dramáticamente", explica Olmos, ha sido aligerado, especialmente en los diálogos. El director de escena también ha dado una pátina de unidad a la obra, que en su versión original daba grandes saltos, desde el relato para niños al universo de la novela gótica. "He apostado por darle al montaje un aire abiertamente fantástico, próximo a los cuentos del los hermanos Grimm, para crear un mundo más sugerente", afirma Olmos, que vivió su primer acercamiento al mundo de la zarzuela con este espectáculo "muy potente visualmente" y "atractivo para todos los públicos, desde los niños a los mayores".

José Bros asume otro de los roles protagonistas; un trabajo, dice, "más difícil incluso que el de Doña Francisquita, porque no te da ni un momento para relajarte un poco y cualquier intervención es de una gran envergadura". Por cierto que el tenor, uno de los cantantes más internacionales del panorama nacional, que volverá la próxima temporada a Sevilla para cantar la ópera de Donizett La favorita. Al catalán le acompañarán en el elenco vocal Albert Montserrat (que se reparte con Bros el papel de Leonardo), Susana Cordón, Marta Moreno, Carmen Belloch, Julio Morales y Fernando Latorre, entre otros.
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Zarzuela en el Maestranza

Foto: Paco Cazalla

Ismael G. Cabral El Correo de Andalucía 7-07-09

“Hay obras de repertorio y otras de rupertorio”, bromeaba Alfredo Kraus en referencia a la difícil música de Ruperto Chapí. Suya es La bruja, zarzuela que el Teatro de la Maestranza propone en cinco funciones hasta el sábado con el protagonismo de José Bros y Nancy Fabiola Herrera, dos voces clave del género chico.

El maestro Miguel Roa se las sabe todas en esto de la zarzuela. No en vano su nombre corresponde a la batuta más autorizada que tiene el género. Por eso hay que creerle cuando afirma que “La bruja es un espectáculo total que no entiende de edades”:“Hay de todo en ella, es una obra que moviliza a casi 300 personas, un gran montaje, con un libreto terrorífico, casi un sinsentido, entre un cuento de niños y una novela gótica”. Lo verdaderamente grande está en la música, “Chapí, Barbieri y Bretón son la trinidad del género chico”. Quién se lo hubiera dicho al también compositor de La revoltosa, un autor que malvivió durante una época en un banco del Retiro madrileño mientras daba forma a los 212 títulos de su catálogo.

Con una producción del Teatro de la Zarzuela firmada por Luis Olmos, La bruja se presenta al público “despejada de trampas”. En palabras del director de escena, “el libreto original es tan farragoso que he tenido que aligerarlo optando por centrarme en una historia de fantasía muy próxima al espíritu de los cuentos de los hermanos Grimm”.

Por ella transita el nutrido reparto que, desde el estreno de la versión en 2002, ha permanecido fiel a cada convocatoria. “Alrededor de esta obra ha nacido el amor entre miembros del equipo y hoy tenemos a varios niños en el mundo”, confesó Carmen Serrano, la Bruja del segundo reparto de este montaje. La soprano, radicada en Sevilla, confesó que afronta la experiencia como “un reto” al tratarse de uno de los personajes “más complicados escritos nunca en una zarzuela”.

Con libreto en español de Miguel Ramos Carrión, La bruja, que se estrenó en Madrid en 1887, es una obra en tres actos que destaca singularmente por la instrumentación en los fragmentos folclóricos (como el pasacalle y la jota). “La acción se desarrolla en el valle del Roncal y Pamplona, en el reinado de Carlos II y en ella hay de todo, hasta aparece la Inquisición”, aclaró Luis Olmos.

Roa, por su parte, lamentó que del “inmenso catálogo de Chapí” sólo se conozcan tres títulos y evocó su figura como fundador de “la hoy tan combatida Sociedad General de Autores” en un tiempo en que el compositor consumió su vida tratando de “rescatar a los músicos de las garras de los usureros”. “El Tenorio fue vendido por José Zorrilla en aquel tiempo por 180 reales, una cantidad miserable”, puso como ejemplo.

El Maestranza pone en escena el "reparto descomunal" de "La Bruja", de Chapí

La zarzuela se representará desde este martes hasta el sábado en una producción que, con músicos, coro, técnicos y bailarines, pondrá en escena a casi 300 personas.

efe, Sevilla 06.07.2009

El Teatro de la Maestranza pondrá en escena el "reparto descomunal" -en palabras del director musical de la producción, Miguel Roa- de la zarzuela "La Bruja", de Ruperto Chapí, una producción del Teatro de la Zarzuela que, con músicos, coro, técnicos y bailarines, pondrá en escena a casi 300 personas.

"La Bruja", que se representará desde este martes y hasta el sábado -con doble reparto, para los días 8 y 10-, es "más difícil que 'Doña Francisquita'", según el tenor José Bros, quien encarnará a Leonardo los días 7, 9 y 11, y una obra de la que el tenor Alfredo Kraus hacía el chiste de que no era de repertorio, sino de "rupertorio", en alusión a los alardes de composición de su autor, Ruperto Chapí.

"Es una obra muy peculiar, una obra imposible, de un gran espectáculo, con un libreto terrorífico, casi un sinsentido, entre un cuento para niños y una novela gótica", con una protagonista que exige "una voz muy ancha, por la enorme dificultad vocal y escénica" y que, además, precisa "encontrar un elenco capaz de poner en pie una obra tan completa", dijo Roa en conferencia de prensa.

El director musical destacó también la "masa musical" de la partitura de Chapí, con cuatro trompas, en vez de dos, con dos oboes y dos fagotes, en vez de uno de cada.

Roa, que definió la obra como "uno de los puntales" líricos españoles de la segunda mitad del XIX, dijo que la producción es "plásticamente bellísima" y que el director de escena, Luis Olmos, "le ha hecho un favor a la obra aligerando los diálogos sin que pierden sentido".

Roa lamentó que de las 212 obras de Chapí se conozcan sólo tres -"La Revoltosa", "La Bruja" y "El Rey que rabió"-, y evocó su figura como fundador de "la hoy tan combatida Sociedad General de Autores" en un tiempo en que el compositor consumió su vida tratando de "rescatar a los músicos de las garras de los usureros".

"El Tenorio" fue vendido por José Zorrilla en aquel tiempo por 180 reales, una cantidad miserable como lo serían 180 euros para una obra como ésa, según Roa, quien también recordó como el Chapí recién llegado a Madrid hubo de pasar varias noches en un banco del Retiro.

Luis Olmos dijo haber construido un ambiente "próximo a los cuentos de los Hermanos Grimm, "visualmente muy potente; atractiva para niños y mayores", además de ser, musicalmente, "una obra muy exigente, que tiene que ser defendida por buenas voces".

La soprano Nancy Fabiola, que hará de La Bruja los días 7,9 y 11, aseguró que este rol es un reto por las exigencias musicales, vocales e interpretativas, e interpretó el tema de la zarzuela como "el poder de transformación del amor, mediante la esperanza y la fe", mientras que la soprano que hará de Bruja los días 8 y 100, la cordobesa Carmen Serrano, mostró su alegría por actuar en su ciudad de residencia.

El tenor José Bros aseguró que ningún miembro del reparto de esta producción, que fue estrenada en el de la Zarzuela en 2002, baja en ningún momento, por la complejidad de la partitura y las exigencias interpretativas.

El Maestranza cierra su temporada con este título, tras 180 días de programación con 80 programas distintos, y, para la próxima, ha programado zarzuela en enero, "Los sobrinos del Capitán Grant", de Fernández Caballero.

El Maestranza estrena hoy la zarzuela «La bruja», de la que se hará una grabación discográfica

El Maestranza estrena hoy la zarzuela «La bruja», de la que se hará una grabación discográfica

Ensayo de la «La bruja», que cerrará la temporada en el Teatro de La Maestranza.
ANDRÉS GONZÁLEZ-BARBA.
ABC de Sevilla
7.07.09
Creador de la Sociedad de Autores
Ruperto Chapí fue cofundador de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que fue creada para proteger a «los autores de los usureros, porque en esa época se dieron circunstancias tan lamentables como que José Zorrilla tuviera que vender su “Don Juan Tenorio” por 180 reales», comenta el Miguel Roa.
Ruperto Chapí compuso más de 212 obras, de las cuales sólo han llegado hasta nuestros días zarzuelas tan clásicas como «La Revoltosa», «El rey que rabió» o «La bruja», que es la que estrena a partir de esta noche en el Teatro de la Maestranza hasta el próximo sábado, y que será grabada en disco compacto por la prestigiosa discográfica Deutsche Grammophon.
La versión que se ofrece es una producción del Teatro de la Zarzuela que cuenta con la dirección musical de Miguel Roa y la escénica de Luis Olmos. Asimismo, dado que se presentarán un total de cinco funciones, se podrán ver dos elencos distintos. Uno, encabezado por la soprano Nancy Fabiola Herrera (La bruja) y el tenor José Bros (Leonardo), los días 7, 9 y 11, mientras que el segundo reparto será protagonizado por la soprano cordobesa Carmen Serrano y el tenor Jorge de León, que a última hora ha sustituido a Albert Montserrat por enfermedad.
Según comentó Miguel Roa, Chapí forma junto con Barbieri y Bretón la trilogía de compositores más destacados de zarzuela de la segunda mitad del siglo XIX. Cuando llegó a Madrid llegó a dormir durante varios meses en un banco en el Parque del Retiro. Por otra parte, Roa adelantó que «La bruja» es «la producción más grande de Chapí porque hay un elenco enorme». Asimismo, manifestó que el libreto de esta zarzuela es «terrorífico porque es un sinsentido que aglutina desde un cuento para niños hasta una novela gótica».
Otra de las características de esta producción que se presentará estos días en la Maestranza es que la prestigiosa discográfica alemana Deutsche Grammophon realizará una grabación en disco compacto con el objeto de difundir la zarzuela en el extranjero.
La dirección escénica de esta producción corresponde a Luis Olmos, que se ha inspirado en los cuentos de los hermanos Grimm para resaltar los elementos fantásticos que posee esta historia. En ella se cuenta la leyenda de una bruja milenaria que ha recibido un hechizo del que sólo se librará con el amor de un joven que triunfe en una batalla.
Según comentó Olmos en la presentación de ayer, «me fascina la música de Chapí», además admitió que se trata de «una obra exigente que requiere buenas voces». En todo caso, su gran éxito entre el público ha hecho que incluso se reponga varias veces en Madrid.
En cuanto a los cantantes que participan en esta producción, hay que destacar que se ha seleccionado un doble elenco dadas las cinco funciones. Según la soprano Nancy Fabiola, «los personajes de esta zarzuela enganchan en seguida con el público». Por su parte, la soprano Carmen Serrano, que interpretará también el rol de la bruja, destacó que «es un papel muy complicado actoralmente y musicalmente». Por último, José Bros, dijo que «es una de las zarzuelas más difíciles que he hecho».

viernes, 6 de febrero de 2009

Imágenes de La Bruja, producción del Teatro de la Zarzuela









Elenco de La Bruja en el Maestranza


La Bruja, Blanca de Acevedo, (Soprano)

Carmen Serrano días 8 y 10


Leonardo, (Tenor)

La Bruja, Ruperto Chapí



Producción del Teatro de la Zarzuela (2002)


Música de Ruperto Chapí
Libro de Miguel Ramos Carrión y Vital Aza.
Estrenada en el Teatro de La Zarzuela de Madrid, el 10 de Diciembre de 1887
Edición a cargo de Miguel Roa
Versión teatral de Luis Olmos









PERSONAJES
Blanca de Acevedo (la Bruja), mezzosoprano
Leonardo (labrador), tenor lírico
Magdalena (madrastra de Leonardo y madre de Rosalía), contralto
Rosalía (hija de Magdalena), soprano ligera
Tomillo (mozo de Leonardo, enamorado de Rosalía), tenor ligero
El Inquisidor, bajo
El Cura, bajo.
La Madre superiora, contralto.
Campesinos, soldados y religiosas
.



ARGUMENTO

(Según la versión teatral de Luis Olmos)


La acción transcurre en un pueblo del Valle del Roncal y en Pamplona
a finales del siglo XVII.

Preludio
Un bosque.
Leonardo, un romántico y valiente cazador roncalés, duerme en el bosque. Víctima de una pesadilla. Se despierta y descubre a una mujer (Blanca) bañándose en el río. Absorto la contempla, se acerca a ella y, al aproximarse, la fantástica visión huye. Él la persigue por el río, por el bosque hasta que, exhausto, la pierde en la oscuridad de la noche.


Primer Acto
Cuadro Primero
Hogar de Leonardo en una casa de pueblo de Navarra.
En la misma casa viven también Magdalena, mujer que ha criado a Leonardo desde que en su niñez quedó huérfano, y Rosalía, hija también de Magdalena. Como es costumbre en el Valle, en los momentos de asueto, las mujeres y los hombres se reúnen en el hogar más amplio del pueblo. Ellas cosen y ellos juegan. A veces todos participan como oyentes en las consejas que alguno de los paisanos cuenta o inventa. Tomillo, —un sencillo y pobre pastor que ama con locura a Rosalía—, comenta a todos lo que hoy le ha sucedido. Ha visto a La Bruja y ésta, que es muy anciana, le ha pedido que le ayudase a cruzar el río. Muchos no le creen y sobre todo el señor Cura que, enfadado, le prohíbe creer en tales cosas. Pero Tomillo tiene una prueba: un doblón que La Bruja le dio. El Cura, tras las polémicas que este suceso despierta en sus paisanos, decide acabar con la reunión y todos se marchan a sus casas.
Tomillo se queda a esperar a Leonardo, pero a Magdalena esto le irrita y advierte a Tomillo que deje de rondar a Rosalía, porque para su hija tiene otras aspiraciones, aunque Rosalía está igualmente enamorada de Tomillo. «Cuando tengas cien doblones como el que te ha dado La Bruja, podríamos hablar», le advierte Magdalena, antes de irse con su hija a dormir.
Al regresar Leonardo, Tomillo intenta averiguar qué le está pasando a su amigo desde hace ya algún tiempo. Su insistencia hace que Leonardo se lo confiese: se ha enamorado de una mujer misteriosa que hace un año vio en el río. Desde entonces no ha vuelto a verla, aunque La Bruja le ha asegurado que, si tiene paciencia, esa mujer será su compañera. La sorpresa de Tomillo es enorme al descubrir que su amigo Leonardo ve a menudo a La Bruja y que, incluso cuando necesita sus favores, la llama tocando su corno tres veces.
Tomillo no puede resistir la tentación y, en un descuido de Leonardo, llama a La Bruja. Ésta se presenta, provocando el temor del propio Tomillo y la irritación de Leonardo. Pero La Bruja accede a conceder el deseo de Tomillo: los cien doblones para conseguir casarse con Rosalía. Se los proporciona con la condición de que guarden el secreto. Sólo, por las circunstancias, Magdalena puede saberlo también.
Leonardo y La Bruja se quedan a solas. Y ésta comienza a confesar a Leonardo lo que realmente le
ocurrió hace no mucho tiempo. Ha sido hechizada y convertida en centenaria por despecho de unos amantes que la pretendían. De su dramática situación, sólo la puede librar el hombre a quien ama, Leonardo. El único remedio, no hay otro contrahechizo para recuperar su juventud, es que éste combata en la guerra y salga victorioso por amor a ella. La Bruja se muestra sincera y temerosa porque sabe que a su amado puede costarle la vida.
Leonardo, al enterarse de que aquella joven que vio en el bosque, es ahora esta anciana bruja hechizada, no duda en poner en juego su vida, yéndose a combatir a Italia. La aproximación de una rondalla de mozos, obliga a La Bruja a desaparecer de la casa.

Los mozos del pueblo llegan a la casa y Tomillo les comunica que, por fin, va a casarse con Rosalía. Lo que despierta más de una sospecha entre los paisanos, pues todos saben la resistencia que Magdalena ha mantenido hacia dicha unión. También Leonardo anuncia su partida, pero a nadie comenta por qué. Para no aguarles la fiesta, les anima a bailar una jota que él mismo canta y que, a su pesar, deja entrever la nostalgia ante su partida y el incierto futuro.

Segundo Acto
Cuadro Segundo

Plazoleta del pueblo.
Han pasado dos años. En el pueblo están de fiesta y además celebran el bautizo de los mellizos de Tomillo y Rosalía, que tienen ya tres hijos en dos años.
Vemos regresar a Leonardo, convertido en un insigne capitán, cuando la mayor parte del pueblo se ha ido a ver un acontecimiento: el juego de pelota entre los lugareños y sus rivales vizcaínos. Leonardo se encuentra con Tomillo, hablan de los cambios que han sufrido sus vidas. Aquél ha combatido con valor, ha salido victorioso y vuelve para ver si se ha deshecho el hechizo de su amada. Tomillo le asegura que La Bruja cada vez está más anciana. Leonardo, impaciente, decide coger su corno y subir al castillo a verla.
El pueblo regresa jubiloso por el triunfo de sus jugadores. Pero la fiesta se frustrará cuando aparece El Inquisidor, que invita a todos a subir al castillo para capturar a La Bruja. A regañadientes, el pueblo le acompaña. Tomillo y Rosalía, tomando un atajo, intentan llegar antes al castillo.

Cuadro Tercero
Meseta en la cima de la montaña. Castillo en ruinas.

Leonardo llama a La Bruja y, cuando ella aparece, le entrega la banda como símbolo de su victoria. La Bruja va recuperando su juventud hasta volver a ser Blanca, la joven de quien Leonardo se enamoró. Tomillo y Rosalía llegan exhaustos y les advierten de la llegada de la Inquisición. Blanca se oculta en el castillo. El Inquisidor la obligará a salir. Cuando van a apresarla, Leonardo no lo resiste y se enfrenta amenazante al Inquisidor. Blanca ruega a Leonardo
que no mate al Inquisidor; pues eso podría tener consecuencias nefastas para los dos. Desolado, Leonardo ve cómo a su amada se la llevan prisionera.

Tercer Acto
Cuadro Cuarto

Sala baja en la ciudadela de Pamplona.

Los colegas oficiales de Leonardo tratan de animarle. Pero éste no puede participar de la animación y les confiesa sus motivos. El Santo Oficio ha enclaustrado en un convento a su amada, obligándola a que profese para demostrar su inocencia. Los oficiales se prestan a ayudarle. Leonardo les agradece el gesto, pero asegura que ya tiene un plan para sacar a Blanca del convento.

Cuadro Quinto
Claustro de un convento de monjas en Pamplona.

Leonardo, Tomillo, Rosalía y Magdalena trazan un plan. Al parecer en el convento están esperando a un fraile exorcista para quitar los demonios a Blanca. Leonardo se hará pasar por dicho fraile y comentará el plan de fuga a su amada. Tomillo, Rosalía y Magdalena, disfrazándose con la capa de La Bruja, lograrán sacar a Blanca del convento.
Blanca y Leonardo se reencuentran en el Bosque donde se vieron por primera vez.




Orden de los números musicales
Primer Acto
Preludio

Cuadro Primero

Cocina de una casa de pueblo en Navarra
N.º 1-A. Coro de Hilanderas (Al amor de la lumbre...)
N.º 1-B. Escena (Basta ya de vino y juego...)
N.º 1-C. Romance Morisco (Pues, señor, éste era un rey...)
N.º 2. El Toque de la Queda (La triste queda ya sonó...)
N.º 3. Terceto de Rosalía, Tomillo y Magdalena (Chito, que ya mi madre...)
N.º 4. Canción de Leonardo (¡Noche oscura que amedrentas...!)
N.º 5. Racconto de Leonardo (En una noche plácida...)
N.º 6. Cuarteto de Tomillo, Rosalía, La Bruja y Leonardo (¡Oh, ya está aquí!...)
N.º 7. Dúo de La Bruja y Leonardo (¡Así, así te quiero yo!...)
N.º 8-A. Pasacalle (Señá Magdalena, venid por acá...)
N.º 8-B. Escena (¡No estéis en la calle...!)
N.º 8-C. Jota (No extrañéis, no, que se escapen…)


Segundo Acto

Cuadro Segundo
Plazoleta a la entrada del pueblo
N.º 9-A. Coro (Hoy todos celebran...)
N.º 9-B. Escena y Racconto de Tomillo (Allí sale Tomillo.../ A los nueve meses...)
N.º 9-C. Escena y Coro (Ya presentó a la Virgen...)
N.º 10. Coro de Pelotaris (En la plaza ya la gente...)
N.º 11. Arietta de Leonardo (¡Todo está igual, parece que fue ayer...!)
N.º 12. Escena y Zortziko (Al cabo los del puebl o...)
N.º 12-bis. Coro (Marchemos todos sin dilación...)
N.º 13. Dúo de Leonardo y La Bruja (¡Por fin llegué! ¡No hay nadie!...)


Cuadro Tercero
Meseta en la cima de la montaña
N.º 14. Final II (¡Ese rumor! ¡Silencio!...)

Tercer Acto

Cuadro Cuarto

Sala baja en la ciudadela de Pamplona
N.º 15. Brindis (En tanto que la guerra...)
N.º 16. Rataplán (Retírase el soldado...)
Cuadro Quinto
Claustro alto de un convento de monjas
N.º 17. Coro de Educandas («Et ne nos inducas in tentationem»...)
N.º 18. Dúo de Leonardo y La Bruja con Coro (Aquí ya está el padre...)
N.º 19. Escena de Blanca (Inquieto late el pecho mío...)
N.º 20. Terceto de las Brujas (¡La campana ha sonado!...)
N.º 21. Final

Enlace a la, quizás, web más completa del mundo de la zarzuela: zarzuela.net
Aquí se puede consultar una grabación histórica de La Bruja