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sábado, 16 de enero de 2010

Sobrinos, padres, hijos, abuelos


CARLOS TARÍN.
ABC de SEVILLA
Sábado , 16-01-10
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Aprovéchense, antes de que se acabe. Hace poco advertíamos en una encuesta que hacía este periódico sobre la importancia de la continuidad del proyecto sinfónico, y también dijimos que el Teatro iría detrás, y poco ha tardado en cumplirse el previsible vaticinio. Los megalómanos —que no melómanos— proyectos municipales, sin terminar o desgraciadamente concluidos, han generado un endeudamiento insostenible, y el zarpazo desesperado no ha dudado en recaer sobre la Cultura —con mayúsculas— de nuestra ciudad y de nuestra comunidad (¡cuánta gente viene al Maestranza desde fuera!). Ya en la encuesta poníamos en duda si Montaño conocería el Teatro más allá de la sala de prensa, y el alcalde probablemente ni la recuerde. Así que tienen poco que añorar con la pérdida. Pero miren por dónde el anuncio del recorte inmisericorde y ciego coincide con un espectáculo popular donde los haya, que ha vendido casi todo el papel durante cinco días, y que ha permitido que una misma música sea compartida por familias enteras (abuelos, padres e hijos… y sobrinos), propiciando más de tres horas de carcajadas y de una música que se mantiene lozana y fresca, así como el texto, sugerente, ingenioso, hilarante, cuando no exquisito y siempre ocurrente. El tándem Roa-ROSS funcionó con precisión incuestionable, remozando la música de Fernández Caballero como lo ha hecho otras veces, coloreando con ella la divertida historia, la delirante parodia —tan en uso en la época— de la obra casi homónima de Julio Verne.
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Es difícil decidir si prima más el texto o la música, o si acaso ambas no pueden pasar una sin la otra, lo que explicaría la ausencia de grandes voces o el protagonismo de Millán Salcedo, que continúa la tradición de los actores-cantantes, haciéndolo francamente afinado (algunos números lo pusieron a prueba), mientras su comicidad estaba francamente controlada, dando vida a un Mochila, Petate, Macuto, o como se llamase, con una «seriedad» pasmosa. Milagros Martín y Aurora Frías pusieron la parte más vocal, mientras Fernando Conde se enfundaba en el despistado sabio, junto a todos sus compañeros.Magnífica una producción que siguió, escenario a escenario, las innumerables peripecias de la farsa, con especial acierto en ese fondo del mar con el que termina la obra.
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Hemos citado en la ficha a cuantos han sido responsables materiales de la misma, pero hemos de elevar a los altares a Paco Mir, cuya imaginación, habilidad en el movimiento escénico para manejar con extraordinaria fluidez a tanta gente, con esos «tics» Tricicle tan divertidos (esos peces, esa llama, esos silencios…) se corresponde con el acierto de Roa y la chispa de Fernández Caballero. Tres horas y cuarto, un solo descanso, y había que mirar el reloj al final para creer lo rápido que había pasado todo. ¿Y todo esto lo vamos a perder? No, se hará un recorte feroz, pero manteniendo la calidad. No es una frase de la comedia, sino declaraciones municipales, que casi es lo mismo. Pero sin gracia.

miércoles, 13 de enero de 2010

Millán Salcedo se enrola en una zarzuela de aventuras


El Teatro de la Maestranza levanta el telón al género chico y propone cinco funciones de 'Los sobrinos del Capitán Grant'.

Ya sobre el papel la zarzuela Los sobrinos del Capitán Grant, de Manuel Fernández Caballero, es de todo menos corriente. Transcurre bajo el agua, su argumento se basa en un texto de Julio Verne y la puesta en escena, de Paco Mir, remite a los cómics de Tintín antes que a la iconografía del chotis y el chinchón. Con estas premisas, el Teatro de la Maestranza espera uno de los éxitos más sonados de su temporada. Para ello, el escenario ha reservado al género chico los días 14, 15, 16, 18 y 19 de este mes.

Estrenada en Madrid en el verano de 1877, a esta nueva revisión, primero, se le ha limpiado el polvo: "El texto tiene 150 años y alberga muchos arcaísmos, así que lo que hice fue actualizarlo todo y crear más diálogos, también decidí potenciar ciertos personajes convirtiendo la novela casi en un relato gráfico de Tintín", cuenta Mir (proveniente de La Trinca y Tricicle). Al frente del reparto está el popular Millán (Martes y 13) Salcedo, quien elogió lo "excepcional" de la producción y confió en la buena respuesta del público sevillano "para que la próxima vez que vengamos podamos alojarnos todos en el Hotel Alfonso XIII", bromeó.

Con un desarrollo fuertemente visual y en constante cambio escénico durante los 17 cuadros de la obra, Los sobrinos del Capitán Grant movilizará a cerca de 300 personas en cada función, resultando, a juicio de Mir, "el empeño zarzuelístico más ambicioso gestado nunca". "Lo que se origina en cada función es tan grande que hay otro espectáculo, el que monta el equipo técnico, lástima que ese no lo vea la gente", dijo Mir.Marcada por una notable impronta teatral, la zarzuela, cuya evolución viene puntuada por los diferentes gags -"ya previamente testados y con la risa más que asegurada", según Salcedo- permite también algunas licencias improvisatorias a los intérpretes: "Tenemos cierto ventanuco abierto", ironizó el televisivo protagonista, que encarna el papel de Mochila, primer expedicionario de una imposible tropa cuyo único fin es encontrar el tesoro que se esconde en el interior de un besugo.

Para llevar a buen puerto esta astracanada adscrita al género chico el maestro Miguel Roa se encargará de la dirección musical, desde el foso, de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Enormemente popular en Bilbao, donde durante décadas fue tradición representarla en navidad, Los sobrinos del Capitán Grant es, a juicio del director, "una obra fascinante por lo atípico del argumento, musicalmente brillante y plenamente representativa del arte del autor de Murcia".Contó Roa -un artista enciclopédico en asuntos de anécdotas e historia de la zarzuela-cómo Fernández Caballero (El dúo de la africana, Gigantes y cabezudos) fue "un gran viajero y un tremendo vividor". Lo segundo le acarreó la muerte en forma de un ataque de gota (su pasión por el marisco era enfermiza) y lo primero le permitió, además de conocer medio mundo, escribir una obra como ésta, "enclavada en la tradición de la literatura de viajes al estilo de 20.000 leguas de viaje submarino".valses geniales.

Ejemplo del género bufo importado a España, la obra de Fernández Caballero reluce también por sus valses. "Él fue, junto con Chueca, el mejor valsista español", aseguró Miguel Roa durante la presentación de un montaje que se ha convertido en uno de los favoritos del público en el madrileño Teatro de la Zarzuela, donde se ha cocinado la producción que ahora llega a Sevilla.

Vaya de antemano que Los sobrinos del Capitán Grant es una zarzuela para cualquier persona interesada “en nuestro acervo cultural y en nuestro patrimonio vivo” (Roa dixit) pero no es menos cierto que, concretamente, esta obra, parece la puerta de entrada más aconsejable al universo del género chico: “Por su humor blanco y por lo llamativo de la escenografía [pulpo gigante incluido] tenemos comprobado que los niños la disfrutan mucho por lo que venir en familia se hace casi obligatorio”, dijo el director musical.

Otra cosa es que no haya que tomar muy en serio el surrealista argumento: “El baile bajo el agua se opone a todas las leyes conocidas de la física pero... resulta encantador”, explicó un entusiasmado Roa, que pica billete en el coliseo sevillano por décimo sexta ocasión. Arropado por las mediáticas presencias de Paco Mir y Millán Salcedo, el maestro madrileño defendió la universalidad de la zarzuela y aseguró tener el mejor elenco posible para servir a la música de Fernández Caballero. ¿Encontrarán el tesoro que esconde el interior del besugo? Todo hace presagiar que sí, claro que antes los protagonistas tendrán que vérselas con tribus maoríes, volcanes en erupción y monstruos subacuáticos. En taquilla quedan aún algunas entradas.


martes, 29 de diciembre de 2009

Los sobrinos del Capitán Grant, Argumento


Acto I. El subteniente retirado Mochila comenta a Soledad su plan para hacerse inmensamente rico: hace algún tiempo encontró en el vientre de un besugo un mensaje del Capitán Grant que, según él, naufragó en las costas chilenas, está prisionero y dispone de un gran tesoro que está dispuesto a compartir con quien acuda en su búsqueda.
"Sin esp.. a.. rroj.. est.. doc.. al.. ma.. tres siete y.. once.. mi lat.. El siete.. jun.. gantin.. velo.. San.. zozo.. en cost.. de la.. gon.. el hemisfe.. tral.. tres mari.. Capitán G. a bor.. conti.. donde.. ce.. lan.. ser pri.. de los cruel.. indi.. si.. no.. ge.. os.. qui.. mos halla un tes.. menso repart.. con el que ven.. salnos.."

Soledad y Escolástico, para seguirle la corriente, afirman ser sobrinos del Capitán y estar dispuestos a ir en su busca. Aparecen Sir Clayron y Ketty que se han enterado de la historia por un anuncio que Mochila insertó en los periódicos, y se incorporan a la expedición poniendo a disposición de Mochila su barco (el “Escocia”) y su dinero. Ya en alta mar, aparece en el barco el doctor Mirabel, un despistado naturalista que quería ir a Filipinas y se equivocó, en lugar de embarcar en el "Irlanda" se metió en el "Escocia".


Acto II. Estamos en una plaza de Chile y es día de fiesta. Soledad, Escolástico, Clayron y Ketty esperan a Mochila que ha ido a buscar información sobre el barco desaparecido. Llega el subteniente pero las noticias no son las esperadas: hace más de diez años que no se ha hundido ningún buque español frente a Chile. Lo probable es que Grant esté prisionero de los indios en el interior del país. La expedición -a lomos de burros- se pone en marcha bajo la supervisión de un guía que los conduce hacia los Andes a través de cortadas y desfiladeros. Llegados a la cumbre de las montañas, apenas tienen tiempo de descansar porque un terremoto asola la región y las cumbres pierden, incluso, su forma original, para dejar paso -más que nada- a la pampa argentina (necesidades y licencias del guión).
Mochila, tendido en el suelo sin sentido, preocupa a los expedicionarios que no advierten cómo el doctor Mirabel es "raptado" por un enorme cóndor. Ambas situaciones se resolverán satisfactoriamente. El subteniente vuelve en sí y el hábil guía mata al pájaro sin herir al doctor. Pero no acaban aquí las peripecias.

El siguiente cuadro se desarrolla en un campamento militar. Los protagonistas han sido apresados y, tomados por espías, son sometidos a un consejo de guerra. El juicio es una farsa pero no les salva de la pena capital. Claro que el pelotón los fusila con salvas y los condenados pueden huir.

Cómodamente instalados en la copa de un árbol –los aventureros han dado con sus huesos en un "país inundado"- descubren que el Capitán Grant no se encuentra en América, sino en Australia. Un rayo cae sobre el árbol y cuando los amigos van a abandonarlo se dan cuenta de que están rodeados de caimanes.
Acto III. Lejos de las fauces de los reptiles, los aventureros han establecido contacto con un tal Jaime –temido facineroso del lugar- que dice ser el contramaestre del "Veloz", el barco de Grant. El forajido se une al grupo pero lo que en realidad busca es robar a los incautos viajeros. Mochila y sus compañeros se enteran de que el "Escocia" ha sido asaltado y el subteniente se sumerge en el mar para recuperar las joyas de Sir Clayton y -bajo el mar- mantiene una pelea con Jaime, que resulta arrastrado a las profundidades por un gran pulpo.

Acto IV. Los viajeros -excepto el doctor- caen en manos de unos maoríes y son condenados. Logran escapar y refugiarse en la montaña de un volcán que, naturalmente, entra en erupción. Huyendo de la quema los intrépidos aventureros llegan a una gruta y descubren que el jefe de los indígenas es -ahora- el doctor Mirabel. Satisfechos de hallar a su compañero en tan improbable posición continúan su búsqueda y descubren al Capitán Grant que, cosas de la vida, no desea abandonar aquellas tierras.

El tesoro lo tienen los indígenas. Mirabel haciendo valer sus derechos de jefe, se hace con él y todos los viajeros emprenden la huida para regresar a España.

Los sobrinos del Capitán Grant

Pincha sobre la imágen para acceder a la información del Teatro Maestranza


Sobre siguiente imagen podrás descargar en pdf el libreto publicado por el Teatro de la Zarzuela


Sobre esta otra imagen puedes descargar una Guía didáctica para escolares publicada por la Fundación Caja Madrid

martes, 22 de diciembre de 2009

Favorita multimedia

Pedro Coco
Sevilla, 11/12/2009.
Teatro de la Maestranza. Gaetano Donizetti: La Favorita.
Ópera en cuatro actos, con libreto de Alphonse Royer, Gustave Vaëz y Eugène Scribe.
Hugo de Ana, dirección escénica, escenografía, y vestuario.
Ricardo Castro, iluminación. Juan de Torres y Daniela Merlo, coreografía.
Sonia Ganassi (Leonor de Guzmán), José Bros (Fernando), Vladimir Stoyanov (Alfonso XI), Carlo Colombara (Baltasar), Tatiana Davidova (Inés), Jon Plazaola (Don Gaspar).
Coro de la A. A. del Teatro Maestranza.
Orquesta Sinfónica de Sevilla.
Director: Roberto Rizzi Brignoli.
Producción del Festival Internacional de Santander (2009)


imagen Hace casi veinte años se pudo disfrutar en Sevilla de unas funciones redondas de La Favorita en su traducción italiana, la más utilizada entonces aunque ya hubiera aparecido la edición crítica a cargo de Rebecca Harris-Warrick y la Fondazione Donizetti de Bérgamo. Así pues, era lógico que ahora se nos quisiera presentar la otra versión, tal y como la concibió el compositor, y que todos parecen considerar mejor desde muchos puntos de vista, entre otros, por su libreto más elaborado y coherente.

El elenco, muy estudiado y ya con un rodaje considerable en este terreno, lo encabezaba Sonia Ganassi, que habiendo debutado el rol de Leonor en San Francisco hace una década, ha podido perfeccionarlo hasta convertirse en una de sus mejores defensoras hoy. El instrumento, con deliciosos tintes aterciopelados, no parece acusar fatiga tras los años y roles que tiene sus espaldas, y con una técnica encomiable consigue gran homogeneidad a lo largo del registro. Es cierto que se encuentra más cómoda en el medio y agudo -muy sólido-, siendo los graves algo más débiles, pero su heroína no pierde fuerza por ello, y prueba es su interpretación de ‘Mon arrêt descend du ciel’, cabaletta que se permitió colorear inteligentemente en su da capo.

Otro especialista del rol es sin duda José Bros, por fortuna asiduo del Maestranza. Pocos tenores belcantistas existen que le puedan hacer sombra, y su profesionalidad es loable. La dicción, el fraseo de grande, y el profundo conocimiento que tiene del estilo del primer ochocientos, lo hacen intérprete ideal de Donizetti. Su canto ligado de manual y su total entrega nos hicieron olvidar ciertos problemas que aparecieron en las notas más agudas de sus intervenciones solistas.



© 2009 by Teatro de la Maestranza

Las voces graves nos ofrecieron prestaciones interesantes, pero de nivel inferior al de la pareja protagonista. Colombara fue un autoritario Baltasar de imponente presencia escénica, pero registro grave a veces problemático, y Stoyanov un Alfonso más frágil de lo acostumbrado, con un fraseo inteligente, pero que no supo aprovechar su escena solista. Cumplió Plazaola con el ingrato papel de Don Gaspar, mientras que Tatiana Davidova resultó insuficiente como Inés.

La Orquesta, a cuyo fundador el maestro Sutej se dedican las funciones, hizo una brillante labor a las órdenes de Roberto Rizzi Brignoli, que parece amar el repertorio belcantista, y no se limita a cubrir expediente en espera de títulos que le permitan mayor lucimiento. Esto es muy de agradecer, pues extrayendo de la partitura mil matices en una lectura sobresaliente, la obra ganó muchos enteros con planos sonoros diferenciados, atractivo juego de dinámicas o excelente balance entre foso y escenario.



© 2009 by Teatro de la Maestranza

Utilizando los recursos que ofrece la tecnología actual, la potente puesta en escena -sello de Hugo de Ana- contrastaba con unas proyecciones de imágenes y video sobre filtro que aligeraba el conjunto. Sin embargo, escasas veces se nos recreaba lo dictado por el libreto, llevando en ocasiones a la confusión. Lo mejor, el trabajo con el coro -cuya sección femenina destacó por homogeneidad- consiguiéndose unos cuadros muy sugerentes gracias a la cuidada iluminación y el lujoso y acertado vestuario. El ballet tuvo que lidiar con un escenario a varios niveles, lo que dificultó su prestación, pero favoreció que los cantantes se posicionaran siempre cerca de la boca del mismo.

No es muy habitual hoy en día incluir este título en la programación de los teatros -si atendemos a la frecuencia con que se veía a mediados del siglo XX deberíamos casi considerarlo una rareza- por lo que agradecemos al Maestranza que nos haya podido devolver esta partitura en todo su esplendor.

domingo, 13 de diciembre de 2009

El suntuoso espectáculo musical de La Favorita


Juan José Roldán,
Sevilla 12/12/2009
El Correo de Andalucía

La Favorita. Lugar: Teatro de la Maestranza. Intérpretes: Sonia Ganassi, José Bros, Vladimir Stoyanov, Carlo Colombara, Jon Plazaola y Tatiana Davidova. Dirección musical: Roberto Rizzi Brignoli. Director de escena: Hugo de Ana. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro de la A. A. del Teatro de la Maestranza. Calificación: ****

Cuando todo funciona adecuadamente surgen experiencias tan gratificantes como la vivida anoche en el estreno de La favorita de Donizetti. Puede que incluso la recuperación de su versión original francesa haya contribuido a crear esa sensación de espectáculo serio y suntuoso que todos sus responsables nos regalaron.

No me entusiasman las puestas en escena que transitan tras una pantalla que actúa como filtro y que sirven para proyectar sobre ellas imágenes que emborronan el cuadro general. Sin embargo he de reconocer que gracias a la magnífica iluminación, esos efectos quedaron paliados y ganamos con una estética que combina elementos renacentistas con otros de índole alegórico.
La dirección escénica de Hugo de Ana resulta elegante, sin artificios, muy teatral y muy trágica pero no esperpéntica. Redondean el espectáculo un vestuario magnífico y una concepción simbólica de la escena, que utiliza permanentemente una cruz levitando sobre los personajes, representando el poder de la Iglesia y su capacidad para regir el destino. La orquesta rindió al máximo bajo la dirección del enérgico y muy entregado Roberto Rizzi Brignoli. Fue el mejor tributo que pudieron rendirle a Vjekoslav Sutej, su primer director titular, recientemente desaparecido.

Muy adecuadas las voces, especialmente Sonia Galassi en el papel de Leonor, soprano pero con una tesitura grave que la acerca a la mezzosoprano que habitualmente encara el personaje. Ella mereció la mayor ovación de la noche. José Bros volvió a hacer gala de su buen oficio. Controla bien su voz de timbre más agudo que el de otros tenores que han afrontado el papel de Fernando, como Kraus o Pavarotti. Pero naufragó en los sobreagudos, convirtiéndolos en horrendos alaridos o temblorosos sostenidos. Así sucedió en Ange si pur, un aria que Donizetti extrajo de su entonces inconclusa ópera Il Duca d’Alba. Muy entonados y en estilo Vladimir Stoyanov y Carlo Colombara, mientras el coro volvió a hacer gala de su extraordinaria prestancia, especialmente en el alegre Dejà dans la chapelle.

Merece también nuestra atención la exquisita y muy bien bailada coreografía de Juan de Torres y Daniela Merlo, a cargo de la Compañía de Danza Larumbe. Todos los elementos de esta colosal producción funcionaron al servicio de una música ciertamente entre el bel canto y el romanticismo.

El favorito

RAÚL DOBLADO Un momento de la ópera de Donizzeti en el Maestranza
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CARLOS TARÍN
Domingo , 13-12-09
ABC de Sevilla

El Maestranza reponía «La favorita», un título que ya oímos en la Expo a Kraus junto a Shirley Verrett, y cuya presencia resumía lo mejor de una producción olvidable. La reposición se justificaba ahora por la versión francesa, en principio mejor, y seguramente por su ubicación en Sevilla (los dos actos centrales). Pero lo cierto es que «Favorita» no se encuentra entre los mejores títulos de Donizetti, y si lo que se quiere es Sevilla, pues se debería pensar en «María de Padilla», más interesante y desconocida aquí. Y si se rescata el título, al menos debe pedírsele un atractivo añadido, que no fue el nos trajo Hugo de Ana, a quien también se «reponía». El director argentino ya dirigió la primera producción del Maestranza, «Aida», sin que convenciese a casi nadie, y luego «El Cid». Su concepción escénica se apoyó en dos ideas: la movilidad de un enorme crucifijo y constantes proyecciones. El primero está omnipresente en toda la obra, representando el poder, el peso de la iglesia: no habrá tenido que darle muchas vueltas. Aunque termina dándoselas, como a la losa aquella del «Fidelio», que debe ser moda. Pero, aparte de filias y fobias, la iglesia sólo centra un aspecto de la obra, y no el principal, el que desencadena el drama, que es el del honor: y de eso, nada. Luego las proyecciones, que deslumbraron nuestra vista, a veces despegadas del texto, abigarradas, y que terminó en una clase de arte, distrayendo más que ayudando. Lo mejor, el movimiento escénico y la creación de auténticos lienzos románticos, con los personajes vestidos ricamente de época y con un concepto casi escultural de sus ropajes. La iluminación embelleció cada escena, pormenorizando cada atmósfera, aunque el «color de Sevilla» cedió ante un predominio constante de la oscuridad. La proyección del Cristo en el suelo abrió un cruciforme hueco que el ballet tuvo que sortear. El trabajo de Torres nos pareció acertado, toda vez que es difícil solventar cómo podían ser los bailes originales del siglo XIV, eso sí, subrayando el movimiento de los brazos que sutilmente recordaban lo andaluz; el toque obvio lo volvió a poner el "regista", haciendo que el coro se arrancara por palmas por sevillanas, absolutamente fuera de lugar.

José Bros fue un Fernando solvente, si bien tuvo problemas con el agudo apenas comenzar, y aunque fue mejorando, siempre quedaba esa voz delgada, no siempre firme, y como alejada de un centro y unos graves aterciopelados y cálidos, con la pasión y la entrega que siempre pone este tenor barcelonés. Once años después de triunfar en «El Barbero» de Castro, la mezzo Sonia Ganassi volvía a nuestros escenarios para cosechar una sonora ovación por su destacada lectura de Leonor, conservando aquellos agudos firmes y seguros, moviéndose bien por el centro y llegando justo a unos graves que acaso la morbidez del personaje requieran, pero que resultaron dignos (destaquemos «O mon Fernand!«). El registro del rey de Stoyanov nos pareció muy atractivo, por la delicadeza y fluidez de su canto, adecuado tanto el alto rango de su personaje como para el dicotómico amante; tan sólo en su aria del segundo acto pareció perder fuerza frente a la orquesta, lo que no empaña una labor encomiable. Aunque vigor es lo que le sobraba al venerable Balthazar de Colombara, con esa solidez y severidad al que su cargo le obligaba, y que por ello fue bastante aplaudido. Plazaola estuvo acertado, mientras la delicadeza y el escaso volumen de la Davidova la limitaron en su efectividad. En el coro hubo de todo, pero se resintió más cuando el de hombres se vio más desnutrido, y por lo tanto más «desnudo», mientras que el de mujeres estuvo completo, y con la seguridad que otorga un predominio más homofónico. Pero al gran triunfador de la noche se le oyó desde el primer momento, pero no se le vio hasta el final: Rizzi arrancó desde los primeros compases de la obertura un color y un sentimiento a la orquesta conmovedores. La madera tuvo su momento de gloria en el cuarto acto, introduciendo «La maitresse du roi...». El público se volcó con él, acaso más que con los cantantes. Fue, sin duda, el favorito.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Éxito de Sonia Ganassi con "La Favorita" en el Teatro de la Maestranza

David Cuesta

EFE ADN Sevilla 12=12=09

La mezzosoprano italiana Sonia Ganassi triunfó anoche en el estreno de "La Favorita", de Gaetano Donizetti, que el Teatro de la Maestranza de Sevilla ofreció en la versión original francesa, con una espectacular puesta en escena de Hugo de Ana y dirección musical del ovacionado Roberto Rizzi Brignoli.

El espectáculo, que duró casi tres horas y media, alcanzó momentos emocionantes para el público, como el concertante final del tercer acto o el aria-cabaletta de Leonor, interpretada por Sonia Ganassi.

El debut de la mezzosoprano italiana en el Maestranza con el papel de Leonor de Guzmán (la amante, "la favorita" del rey Alfonso XI) ha supuesto un nuevo éxito para la cantante, quien está considerada como una de las mejores intérpretes de esta ópera.

Ganassi interioriza convincentemente la psicología del personaje y sabe explotar al máximo la expresividad que le brinda la riqueza tímbrica de su voz.

Además, su canto es refinado y puramente belcantista, por lo que no es extraño que sea "la favorita" de un público que la ovacionó y le dispensó varios bravos tras la interpretación del aria-cabaletta y en los saludos finales.

El tenor barcelonés José Bros, especialista en Donizetti, encarnó el comprometido y agotador rol de Fernando administrando con inteligencia sus sólidos y belcantistas recursos vocales: fraseo elegante, buena línea de canto, legato y hermosa media voz.

También hubo aplausos a la interpretación del bajo Carlo Colombara, que dio vida a Baltasar, un papel al que imprimió carácter y del que supo sacar partido, mientras que fue correcta la intervención del barítono Vladímir Stoyanov como el rey Alfonso XI de Castilla.

La interesante y clásica puesta en escena del director, escenógrafo y figurinista argentino Hugo de Ana se adentra en la España del siglo XIV mediante proyecciones multimedia, presencia opresiva de crucifijos y la opulencia de un vestuario de época realizado al detalle, lo que constituye un marco de belleza plástica propicio para el desarrollo de esta historia de amor y traición que transcurre entre monasterios y palacios.

Roberto Rizzi Brignoli, al frente de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, recibió, tras Sonia Ganassi, la ovación más calurosa de la velada.

El maestro estuvo pendiente de los cantantes en cada compás y logró que la orquesta tocara con un refinamiento raras veces apreciable en otras direcciones donizettianas que se antojan algo "chimpún-chimpún" en los finales de acto y en los concertantes.


La obra se volverá a representar los días 14, 17 y 20 de diciembre en el teatro sevillano.

"La Favorite" Galerìa de imágenes publicada en El Correo de Andaluía

pincha en la foto para accder a la galería
Fotografías: Guillermo Mendo

Lo visual retuerce lo musical

Andrés Moreno Mengíbar
12.12.2009
Diario de Sevilla
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El tenor José Bros, arrodillado, durante la representación.

La favorita. Ópera en cuatro actos de Gaetano Donizetti (versión francesa). Director musical: Roberto Rizzi Brignoli. Director de escena, escenografía y vestuario: Hugo de Ana. Director del Coro: Julio Gergely. Coreografía: Juan de Torres, Daniela Merlo. Iluminación: Ricardo Castro. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y Coro de la A.A. del Teatro de la Maestranza. Intérpretes: Sonia Ganassi (Leonor de Guzmán, mezzo), José Bros (Fernando, tenor), Vladimir Stoyanov (rey Alfonso XI, barítono), Carlo Colombara (prior Baltasar, bajo), Jon Plazaola (Don Gaspar, tenor), Tatiana Davidova (confidente Doña Inés, soprano). Lugar y fecha: Teatro de la Maestranza. Viernes, 11 de diciembre de 2009. Aforo: Lleno.

Definitivo: el medio es el mensaje. Aunque no nos guste ni queramos reconocerlo, vivimos insertos en el paradigma del simulacro, de la sustitución de lo real por lo virtual, del objeto por su imagen, del fondo por la forma. Es el tributo al narcisismo sensorial y al solipsismo icónico en el que se ha convertido el Arte, una manifestación que antaño buscaba conmover y que ahora sólo busca deleitar apelando al estímulo más inmediato, directo y ayuno de reflexión.

Larga parrafada, dirán, pero es lo que me ha sugerido esta producción de La Favorite nacida de la mente de Hugo de Ana. Lo que puede tener de hallazgo y de atractivo visual se convierte a la media hora en hartazgo y cansancio de los sentidos, de la vista sobre todo, que tiene que pasarse tres horas en un esfuerzo bifocal atendiendo a lo que se proyecta en el tul de boca y a lo que pasa tras él. Mucho tiempo para, al final, llegar a la conclusión de que lo que pasa en el escenario no tiene nada que ver con la ópera de Donizetti. El eterno crucifijo gigante que tanto recuerda a la piedra del último Fidelio de infausta memoria, las alusiones medievales en torsión y las nubes y rocas mutantes confunden más que explican. Explicar, esto es lo que debería ser el objeto de una puesta en escena, y no despistar o disociar, como cuando se proyectan imágenes arquitectónicas cuando el rey Alfonso evoca los jardines del Alcázar. Y en medio de la escena un enorme foso y varias rampas a varios niveles, todo lo cual impide el fluido movimiento de los cantantes y los limita a estarse quietos en la corbata del escenario ante un tul. Lo que decía al principio, convertir el medio técnico en la esencia del propio espectáculo dejando a un lado música y texto.

Optar por la versión francesa de este título supone optar también por incluir o no el ballet. En este caso sí se interpretó, pero la disposición escénica lo deslució y la coreografía tampoco ayudó mucho, con unos derviches zapateando al compás de palmas por sevillanas (no creo que la etapa hermética del flamenco de la que hablase Mairena llegase hasta el siglo XIV). Fondos oscuros, luces tenues y de matices dorados y vestuario (muy elaborado, eso sí) de tonos apagados acabaron de rematar a la cansada vista del espectador.

Mejor parado salió el sentido del oido, aunque no tanto como hubiese sido de desear. Rizzi Brignoli, aunque en momentos como la introducción de la obertura o el inicio del cuarto acto se asentase en un tempo demasiado lento, dirigió el resto de la ópera con gran atención a los detalles y a la claridad tímbrica de la orquesta, a la vez que con una muy intensa garra dramática. A Ganassi le falta solidez en el registro grave para este personaje. El agudo suena con agrado, pero la voz, en general, se queda en la gola y no se proyecta adecuadamente. Bros estuvo inmenso en los momentos dramáticos y en el despliegue de la línea de canto, pero le costó mucho colocar los agudos, siempre vicino al tono, abiertos y atacados con brusquedad. Como buen verdiano, Stoyanov fraseó con gran atención al matiz y al acento, sobre todo en Pour tant d'amour. Rígido, cavernoso y con graves huecos Colombara, mientras que a Davidova costó mucho escucharla y quedaba claro que no es la soubrette que el papel pide. Plazaola estuvo espléndido y del coro estuvieron mejor las sopranos y destemplados los tenores.

jueves, 10 de diciembre de 2009

videos en Youtube

Todos tiene muy poca calidad visual y sonora
pero los traigo aquí de forma puramente testimonial

FINAL 2º ACTO
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ARIA DE BALTHAZAR
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El Efecto Gasiano,


En este enlace podrás ver el reportaje fotográfico que publica Julio Rodríguez en su blog

"A través del Cristal"

Galería de Imágenes Ensayo General "La Favorite" publicada en Diario de Sevilla












Foto: Juan Carlos Muñoz

miércoles, 9 de diciembre de 2009

'La favorita', de Donizetti, se prepara para conquistar a los espectadores del Maestranza


Todavía quedan localidades disponibles para esta producción, que tuvo ayer su ensayo general


R. C. Diario de Sevilla 09.12.2009


El público interesado en acudir a las funciones de La favorita, que se estrena el próximo viernes en el Teatro de la Maestranza, aún puede adquirir entradas para esta ópera, que celebró ayer en el escenario del Paseo Colón su ensayo general. Si bien las localidades para el día 11 están prácticamente agotadas, el coliseo sevillano aún cuenta con asientos libres para los otros días (14, 17 y 20) con precios entre los 37 y los 91 euros.

La ópera de Donizetti, que se presenta en Sevilla en su versión francesa y en una producción del Festival Internacional de Santander, fue uno de los trabajos predilectos del tenor Alfredo Kraus. En este montaje quien interpreta el papel protagonista es José Bros, considerado por la crítica como uno de los mejores defensores del personaje principal de esta obra, que estará acompañado por la soprano Sonia Ganassi.

La favorita, de Gaetano Donizetti, se estrenó en la Ópera de París en 1840, narra la historia de Fernando, un joven novicio de Santiago de Compostela que abandona el claustro tras enamorarse de una enigmática mujer que el destino revelará como la amante del rey de Castilla Alfonso XI. La pieza habla así de conflictos amorosos, pero también de las tensiones entre la Iglesia y el Estado.

En su paso por el Maestranza, La favorita tendrá como director musical al italiano Roberto Rizzi Brignoli, quien debutará en el Metropolitan de Nueva York en 2010 con La Bohème. La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla tendrá en la interpretación de esta ópera "una participación emotiva muy fuerte", según desveló Rizzi Brignoli en la presentación de esta producción.

sábado, 5 de diciembre de 2009

La ópera ‘La favorita’ de Donizetti trae el bel canto al Teatro Maestranza


Ismael G. Cabral
El Correo de Andalucia
04/12/2009


La obra, ambientada parcialmente en Sevilla, se estrenará el día 11 con José Bros en papel estelar.


Desde la Expo'92, La favorita de Gaetano Donizetti (1797-1848) permanecía fuera de los carteles. Ahora, en una producción del Festival Internacional de Santander, el Teatro de la Maestranza vuelve a ella para ofrecerla los días 11, 14, 17 y 20 de este mes.

Definida como una obra "pre-verdiana", en la frontera del bel canto, el romanticismo y la renovación de Verdi, la ópera, protagonizada por José Bros y Sonia Ganassi, cuenta con la puesta en escena del argentino Hugo de Ana.

Conocido por haber trabajado en este teatro en Aida y El Cid, De Ana confesó que tras diez años de ausencia ha encontrado el Maestranza "en unas condiciones óptimas": "Además aquí hay muy poca burocracia y eso es algo de agradecer", apuntó el regidor, parco en explicaciones sobre su montaje -que se presupone clásico- y del que sólo añadió que "cuida mucho el aspecto del color", sin descubrir cómo ha representado los Reales Alcázares.

Hugo de Ana optó en cambio por hablar de los cantantes y afirmó preferir los roles principales y del que encarna el barítono -el rey Alfonso XI- señaló que "hay que ser muy malo para defraudar en un papel tan bien escrito".

Por fortuna, el barítono Vladimir Stoyanov no se tomó a mal el envite y se limitó a agradecer la primera invitación que le cursa el coliseo sevillano. El otro director, Roberto Rizzi Brignoli, responsable de conducir a la ROSS en el foso, puso el acento en la composición de Donizetti: "La favorita es una ópera pre-verdiana; por eso me gusta tanto, el sonido de la orquesta está dibujado con una tinta oscura porque todo lo que se cuenta se refiere al tormento interior del personaje del rey", explicó.

Luego regaló los oídos a su elenco al decir que está rodeado del "mejor reparto que hay sobre la faz de la tierra para montar esta ópera".

Más años que De Ana hace que no visitaba este teatro la soprano Sonia Ganassi, quien 15 años atras participó en un Barbero de Sevilla. Ahora regresa para dar vida a Leonor de Guzmán, "un rol difícil, complicado y largo pero que funciona maravillosamente en escena". Ganassi se congratuló de que La favorita que se ofrecerá sea la versión francesa y no la italiana "cuyo texto es muy endeble y poco defendible".

Su colega José Bros -Fernando- también insistió en el reto que supone su papel: "Me muevo en la tesitura más alta, con muchos agudos y hago frente a una orquestación muy densa", aseguró.

Montar en pleno siglo XXI una ópera con La favorita supone además encarar otro problema, el de la credibilidad de un argumento claramente inverosímil a ojos de un espectador contemporáneo.

Para el director de escena, Hugo de Ana, el asunto no admite mucha discusión: "Desde el momento en que alguien canta nada es creíble. Lo importante es dejarse llevar y saber entender y disfrutar con lo que se está contando poniéndonos en la visión del creador". Si acepta el reto, en el Maestranza hay 200 personas movilizadas en pro de Donizetti.

'La Favorita' de Donizetti envuelve a Sevilla en la luz del Romanticismo

El Teatro de la Maestranza estrena la próxima semana la versión francesa de la ópera, con el tenor José Bros en el rol que inmortalizó Alfredo Krauss · La mezzo Sonia Ganassi encarna a la amante del rey Alfonso XIl

'La Favorita' de Donizetti. Días 11, 14, 17 y 20 de diciembre, a las 20:30.

Teatro de la Maestranza.

Charo Ramos
Diario de Sevilla
05.12.2009

El elenco de la ópera La favorita a las puertas del Teatro de la Maestranza junto a su gerente, Remedios Navarro.

La tercera ópera de esta temporada en el Maestranza es un título romántico que ya pudo escucharse en Sevilla, pero en su versión italiana, durante la programación lírica de la Exposición Universal de 1992: La favorita, de Donizetti. Este drama belcantista ambientado parcialmente en los Reales Alcázares de Sevilla no tiene como principal protagonista a una soprano sino a una mezzo. En la producción del Festival Internacional de Santander que subirá al escenario del Paseo Colón los días 11, 14, 17 y 20 este papel de la cortesana Leonor de Guzmán lleva la marca de la cantante Sonia Ganassi, que hace quince años participó aquí en El barbero de Sevilla. A Ganassi le dará réplica uno de los mejores tenores belcantistas españoles, José Bros, que encarna a su enamorado Fernando en un rol que fue uno de los papeles emblemáticos de Alfredo Krauss y del que Bros es actualmente el mejor defensor, como demuestra las muchas veces que lo ha cantado en los últimos años, tanto en italiano como en francés. El barítono búlgaro Vladimir Stoyanov da vida al Rey de Castilla Alfonso XI. El bajo Carlo Colombara es Baltasar, el superior del convento compostelano; completan los principales papeles la soprano Tatiana Davidova como Inés (la confidente de Leonor) y el tenor Jon Plazaola como Don Gaspar, el oficial del rey.

Los conflictos amorosos pero también las tensiones entre la Iglesia y el Estado sostienen esta historia ambientada en la España del siglo XIV cuyo enrevesado libreto recorre distintos escenarios andaluces, como Algeciras y la gaditana Isla de León, además de Sevilla. En él se narran las desventuras de un joven novicio de Santiago de Compostela que abandona el claustro tras enamorarse de una mujer enigmática que resulta ser la amante del monarca castellano.

La dirección musical la asume el italiano Roberto Rizzi Brignoli, quien en 2010 debutará en el Metropolitan de Nueva York con La bohème. Rizzi consideró ayer, durante la presentación del espectáculo, que lo mejor de esta ópera -de la que se ofrece su versión original en francés estrenada en París en 1840- gira en torno al papel del barítono porque "la instrumentación, el color y la tinta oscura y pre- verdiana de este título tiene que ver sobre todo con el tormento interior del monarca. Es un personaje con muchísimas emociones que afrontaba problemas amorosos, políticos y con el Papa de Roma".

Esta opinión no la comparte, sin embargo, el director escénico Hugo de Ana, de quien vimos aquí El Cid que el Maestranza produjo con la Ópera de Washington y con Plácido Domingo como protagonista. Para él, "el del monarca es un papel escrito con tanto detalle que hay que ser muy malo para no hacerlo bien. Los roles definitivos son el del tenor y la mezzosoprano".

La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, según precisó Roberto Rizzi, tiene "una participación emotiva muy fuerte" que subraya la enorme tensión en la que viven sumidos los personajes. Los músicos de la Sinfónica y el Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, según avanzó la gerente Remedios Navarro, dedicarán cada una de las cuatro representaciones al primer director de la formación, el maestro Sutej, cuyo fallecimiento esta semana ha provocado un hondo pesar.

Para Sonia Ganassi, esta ópera tiene "mucho de Verdi aunque no es belcanto todavía. Leonor es una anticipación de su personaje de la princesa de Évoli y requiere mucha fuerza física y psicológica". "Es una ópera de gran dificultad", señaló José Bros, cuyo papel "precisa de una gran dosificación porque la voz se mantiene toda la noche en una tesitura muy alta con una orquestación muy densa". Esta Favorita incluye una coreografía de la compañía Larumbe Danza que dirigen Juan de Torres y Daniela Merlo: se trata de una sesión de ballet con la que el rey Alfonso XI intentará, en vano, que su amante se relaje y deje de sentirse marginada en una Corte llena de intrigas

martes, 1 de diciembre de 2009

El Maestranza recupera la versión original de "La favorita"


David Cuesta


efe


El Teatro de la Maestranza está ultimando los preparativos de la ópera "La favorita", de Donizetti, que se representará el 11 de diciembre, protagonizada por Sonia Ganassi y José Bros, dirigida escénicamente por Hugo de Ana, según la versión original en francés estrenada en la Ópera de París en 1840.



Tras el éxito de aquellas representaciones parisinas, "La favorita" se difundió pronto por Europa, pero con el paso del tiempo se acabó imponiendo una versión posterior en italiano que, aunque conservaba el esquema melódico, introducía algunas incoherencias en el ya de por sí inconsistente libreto original de Alphonse Royer y Gustave Vaëz.


La versión "parisina" que ofrece próximamente el Maestranza (en la temporada de la Expo 92 pudo verse la adaptación italiana, con Alfredo Kraus y Shirley Verrett) "está mejor escrita y es más exquisita que la italiana", aseguró el tenor José Bros, intérprete del papel de Fernando.


En declaraciones a Efe, el tenor barcelonés, experto en este rol desde que lo hizo en 1992, aclaró que "todo es cuestión de acostumbrar el oído a otro idioma: en vez escuchar la famosa aria 'Favorita del re!... Spirto gentil' hay que familiarizarse con que ahora es 'La maitresse du roi!... Ange si pur' y, una vez asimilado eso, ¡a percibir emociones!"


Sea en un idioma o en otro, cantar Fernando es siempre un reto, "¡hasta en ruso!", bromeó Bros, "porque la dificultad vocal es extrema debido a la tesitura tan aguda y a la presencia de escenas comprometidas, que hay que calibrar bien; no te puedes relajar en ningún momento".


En el apartado psicológico, Fernando es un personaje cuyo "estado de ánimo es muy diverso", aclaró Bros, "y pasa por momentos de gran dramatismo, como la escena de desprecio al rey, que hay que saber cantar sin caer en un enfoque verista; esto es belcanto romántico".


La acción de "La favorita", que transcurre en la España de 1340 durante el reinado de Alfonso XI, trata el amor y la posterior traición que sufre Fernando, un joven que se enamora perdidamente de Leonor de Guzmán y contrae matrimonio con ella sin saber que es la amante -la favorita- del rey Alfonso XI de Castilla.


El director de escena Hugo de Ana ha diseñado para este drama romántico una escenografía clásica que se adentra en el marco histórico de la obra mediante la combinación de proyecciones multimedia, un lujoso vestuario de época y el empleo de símbolos.


El resultado es, según José Bros, un montaje de "gran belleza plástica que nos permite a los cantantes actuar con libertad gracias a que Hugo de Ana, que trabaja muy bien y tiene un gran talento, sienta desde el principio las bases de su concepto de la obra y de la estética del espectáculo".


Completan el elenco de esta producción la mezzosoprano Sonia Ganassi (Leonor de Guzmán), el barítono Vladímir Stoyanov (Alfonso XI) y el bajo Carlo Colombara (Baltasar), además de la dirección musical a cargo de Roberto Rizzi.


jueves, 26 de noviembre de 2009

El Cyrano de la reválida Mundoclasico.com

Pedro Coco
Sevilla, 18/11/2009.
Teatro de la Maestranza.
Franco Alfano: Cyrano de Bergerac. Comedia heroica en cinco actos con libreto de Henri Cain.
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David Alagna, dirección escénica y escenografía. Christian Gasc, vestuario.
Roberto Alagna (Cyrano), Nathalie Manfrino (Roxane), Jorge de León (Christian de Neuvillete), Nicolás Rivenq (Conde de Guiche), Jean-Luc Ballestra (Capitán Carbon / Vizconde De Valvert), Carmelo Corrado (Ragueneau), Richard Rittelmann (Le Bret), Itxaro Mentxaca (La dueña / Sor Marthe), Eduardo Hernández (Lignière), Aurora Amores (Lise).
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Coro de la Asociación de Amigos del Teatro Maestranza.
Orquesta Sinfónica de Sevilla.
Director: Marco Guidarini.
Producción de la Ópera Nacional de Montpellier y David Alagna


imagen Actualmente, y por regla general, títulos como Cyrano de Bergerac, sólo se programan en los teatros de ópera por deseo expreso de un cantante en privilegiada situación de estrellato, que se siente atraído por el sugerente rol protagónico. En opinión de quien suscribe, es quizás la faceta teatral la que puede resultar más atractiva del protagonista de Rostand, pues si bien musicalmente encontramos entre las páginas de su partitura escenas dignas de alta consideración, como la que cierra el acto tercero, no es en general ésta de Alfano una obra maestra que pudiera encontrar lugar estable dentro del repertorio habitual.

Afortunadamente, una voz como la del expresivo y comunicativo Roberto Alagna, rica en armónicos, excelentemente proyectada y que en este repertorio brilla de modo especial gracias a su cuidado fraseo y dicción sobresaliente, nos facilita el primer contacto con la ópera. No le falta carisma, desenvoltura sobre las tablas ni magnetismo, demostrando una vez más que es gran actor capaz de salir airoso de cualquier reto escénico.

A su lado, una soprano que va convirtiéndose poco a poco en habitual del Teatro de la Maestranza. Nathalie Manfrino nos visita por tercera vez en poco tiempo, y si bien no convenció en su presentación como Juliette en la ópera de Gounod, ni -aunque mejorando- pasó con honores la prueba de Leïla en Los Pescadores de Perlas de Bizet, esta vez descubrimos con placer que el instrumento madura a una velocidad vertiginosa; en Roxane, papel que más ha interpretado en su corta carrera, apreciamos una voz homogénea, elegante y de interesante color, además de una evolución dramática que llega a su cumbre en un intenso último acto.



© 2009 by Guillermo Mendo

El español Jorge de León -que cerraba la temporada anterior con La Bruja- pareció entender bien lo demandado en el rol de Chrisitian, y resultó irreprochable desde el punto de vista teatral. El instrumento sin embargo no posee una particular belleza, ni gran flexibilidad, contrastando en fraseo con el de Roberto Alagna. El resto del reparto cumplió su cometido con gran profesionalidad, destacando las voces de Jean Luc Ballestra y la siempre adecuada Itxaro Mentxaca, que vuelca en cada papel comprimario su amplia experiencia.

El maestro Guidarini, director en las funciones del Festival de Montpellier, nos presentó una lectura de la partitura no muy pulida pero con la justa dosis de intensidad en cada cuadro; encontrando el equilibrio entre foso y escena que tan necesario es en coliseos como el Maestranza, sacó de la Sinfónica de Sevilla deliciosos momentos. No fue así con el coro, que parece entrar en la dinámica de ir mejorando a medida que avanza la temporada.



© 2009 by Guillermo Mendo

David Alagna no quiso interferir demasiado en las directrices que marca el libreto, lo que es de agradecer cuando se presenta una obra por primera vez. La historia se desarrolló como todos esperábamos, y cualquier profano pudo seguir la acción sin complicación aparente. Quién sabe si -dada la buena ración de ‘genialidades’ que estamos acostumbrados a sufrir cada año- dentro de un tiempo será esta postura la transgresora… Al montaje de Alagna sólo hay que reprocharle unos interminables cambios de escena, que a muchos hacía distanciarse de la trama. Excelente el trabajo del figurinista Christian Gasc.

Tras un comienzo de temporada en el que han predominado títulos infrecuentes -curiosamente compartiendo década y casi año del siglo XX- y que se han saldado con un considerable éxito de crítica y público, llega el turno de las obras más populares del repertorio. Esperemos que la dinámica positiva continúe con La Favorite, La Traviata y Turandot.


Este artículo fue publicado el 25/11/2009

martes, 24 de noviembre de 2009

Musicweb-international Review

F. Alfano, Cyrano de Bergerac: Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, Conductor: Marco Guidarini. Teatro Maestranza de Sevilla. 18.11.2009. (JMI)

Production: Opera National de Montpellier and David Alagna.

Direction: David Alagna.
Sets: David Alagna.
Costumes: Christian Gasc.
Lighting: Laurent Fleutot.

Cast:

Cyrano de Bergerac: Roberto Alagna.
Roxanne: Natalie Manfrino.
Christian: Jorge de León.
Count de Guiche: Nicolas Rivenq.
Ragueneau: Carmelo Corrado Caruso.
Captain Carbon: Jean-Luc Ballestra.
Le Bret: Richard Rittelmann.
The Duenna/Sister Martha: Itxaro Mentxaka.



Natalie Manfrino (Roxanne) and Roberto Alagna (Cyrano)

After the performances of Alfano’s Cyrano de Bergerac in Valencia some three years ago, this opera returns to another Spanish stage. First time round, the title role was sung by Placido Domingo and now the focus turns to Roberto Alagna. I have to say that on each occasion the outcome was a huge success with interpretations from both great stars which were magnificent.

The Seville production comes from Montpellier, where it was premiered in 2003 and was subsequently revived in 2006. I saw it there in March 2006, when it was turned out to be a most unfortunate evening, since Roberto Alagna withdrew during the first scene and was replaced by an immature cover. The Montpellier production was credited with stage direction and sets by both David and Federico Alagna, while now David’s name appears in the programme. The production is thoroughly traditional with the action taking place as written, i.e. in the 17th century and is still most effective, although the direction of the singer/actors is not particularly good, particularly in the crowd scenes. There are suitable period costumes and very decent lighting which at Montpellier was responsibility of Aldo Solbiati; here it was Laurent Fleutot’s. In general, the production worked rather better in Seville, probably due to very difficult circumstances in Montpellier surrounding at the 2006 revival. A DVD of the Montpellier premiere is also available for comparative purposes.

As at Montpellier, the musical direction was in the hands of Marco Guidarini who repeated his excellent reading of the score. It is clear that Mr. Guidarini knows the opera very well indeed and he also knows perfectly how to conduct with Roberto Alagna on stage. He drew a very good performance from the Seville orchestra, which is second only to Valencia’s among any opera orchestra in Spain. The Maestranza Chorus was a disappointment however, too rigidly static on stage, short of vocal strength and with poor French diction.

It was good to see Roberto Alagna singing Cyrano after the "Cyrano interruptus" in Montpellier. He gave the best performance of any that I have seen from him so far, altogether is excellent, singing with great vocal freshness and living the character intensely. The final scene was splendidly exciting, while in the balcony scene he sang everything with very good taste and an unfailingly bright tone. I believe that in this repertoire he shines significantly better than he does in Verdi while comparison with Domingo is inevitable, I can say with confidence Alagna is not bettered by Superman. These are two great interpretations by two very great artists.

Nathalie Manfrino once again played the Roxanne, always Cyrano’s true love in this production and after three years since the Montpellier revival, I found her very much improved in vocal terms. Earlier she had struck me as a light-lyric soprano, rather lightweight for the character in fact, but now she is perfectly suited to the the role’s demands. On top of this, she looks the part exactly with a figure that many sopranos might well envy and she is an outstanding actress.

The rest of the characters are generally much less important, although the role of Christian stands somewhere in the middle. Here, it was interpreted by the Spanish tenor Jorge de León, who produced a wide and well pitched voice, although he needs to show rather better expressiveness. There is no question though that his is an important voice and he sould have a fine career ahead of him.

The French baritone Nicolas Rivenq made a rather mediocre Guiche but there was a good performance from Carmelo Corrado Caruso in the part of Ragueneau. Jean-Luc Ballestra sang Captain Carbon from Castel Jaloux with an interesting and well projected voice and Richard Rittelmann was a sonorous Le Bret. Itxaro Mentxaka doubled as the Duenna and sister Martha and she showed, as always, that she is a great professional; a real guarantee of quality for these minor characters.

The theatre had some empty seats but the audience offered a very warm reception to the artists, with great enthusiasm and cheers to Roberto Alagna, and almost as many for Nathalie Manfrino. Jorge de León and Maestro Marco Guidarini were much applauded too.

José M Irurzun

Picture © Teatro Maestranza de Sevilla

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cyrano, un corazón a una nariz pegado

CARLOS TARÍN
Miércoles 11-11-09
ABC de Sevilla
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Rostand creó un personaje poliédrico, mitad histórico, mitad autobiográfico, y lo dotó de un alma hermosa y noble, tan grande como su nariz. Su amor por Roxane lo lleva a recurrir a la belleza del simple Christian para construir una tremenda ficción de la que nadie disfrutará: Roxane descubrirá finalmente que se enamoró de su palabra de amor, Christian sabrá que sólo fue un rostro bello, una breve ilusión, mientras él mismo es el único que puede atormentarse a placer, porque sabe que sólo puede aspirar al amor de su prima mediante la máscara del cadete o de las cartas. Por eso su personaje es el más rico, porque debe mostrar su amor verdadero fingiendo que es otro, debe negarlo hasta el final por nobleza, tiene que sacar pecho ante los nobles altivos y su ternura ante su prima. Los demás quedan como satélites de su alma atormentada, infatigable y arrebatadora.
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Alagna se embutió en el narigudo como un alter ego, haciendo olvidar el fiasco de sus «Pescadores de perlas» de hace unos meses: Cyrano no le hubiera permitido medias tintas: una voz constantemente arriba, permanentemente en «forte», con tremendos saltos interválicos capaces de castrar cualquier registro y una presencia persistente en escena hubiesen puesto en evidencia cualquier debilidad; pero no la había. El registro estaba preparado a conciencia, y la línea continua de canto, fluida e inasible, se escurría sobre el río heraclitiano que corría en el foso. Incluso su debilidad más patente, los (escasos) apianamientos, los sorteó con discreción, incluso seguidos de cascadas interválicas. Voz poderosa, sugerente, bien templada y asentada, e incluso permítasenos decir que «natural», a pesar de su necesaria impostación.
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La Manfrino también trabajó bien, pero su papel de dama de la media almendra le reportó pocas alegrías. Como en «Pescadores», empezó regular (sentada, que es mala manera de comenzar), con agudos algo desapacibles y sobrados de vibrato, de registro más hermoso en centro y graves, aunque más inaudibles. Pero el dúo de la carta le aportó una gran dimensión, y sus delicados «filati», su homogéneo registro y la tersura de su fraseo se imbricaron con el sentimiento contenido de Alagna. A Jorge de León lo hemos visto en otros roles, siempre convincentes, y aquí también; pero acaso evidenciaba una tensión —en carácter y registro— más allá de lo necesario, siempre dentro de un gran nivel. Nos gustaron mucho los graves atractivos y brillantes del joven Jean-Luc Ballestra, justo lo contrario de los más planos de Nicolas Rivenq como De Guiche. Destaquemos por último, el ágil Ragueneau de Corrado y la siempre segura y precisa voz de Mentxaca.
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El coro masculino estuvo compacto en las partes más homofónicas y algo más deshilachado en las más dispersas, como en el comienzo del acto II; el femenino cumplió dignamente en las más discretas conventuales.
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Una orquesta sin pulir
Guidarini dejó sin pulir el conjunto orquestal, excepto las cuerdas y la virtuosa arpa (a la derecha, por cierto), pero consiguió destacar muy bien algunos hallazgos timbricos de Alfano, así como ese íntimo carácter camerístico del último acto.
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Seguramente la producción pudo tener en origen un carácter de prueba, y debió contar con un presupuesto ajustado, así que resultó algo desigual, cuando no naïf; pero lo que nos sorprendió fue el seguimiento riguroso de la partitura por David Alagna, que Alfano se esfuerza tanto en detallar como otros «registas» en obviar; no fue el caso de Alagna, ya que serían infinitos los detalles que podríamos citar de su cuidado (y ya puestos podía haber hecho caer algunas hojas en el famoso final, que las cuerdas subrayan…). Y aunque no es habitual reseñarlo, subrayemos el trabajo de inteligibilidad de Rosalía Gómez ante la pléyade de traducciones irritantes. Por tanto Cyrano no estaba solo: estaba rodeado de bastantes mosqueteros.