Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Alvarez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carlos Alvarez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de diciembre de 2009

«La SGAE no respeta los derechos de los cantantes cuando se ve ópera en los cines»

«La SGAE no respeta los derechos de los cantantes cuando se ve ópera en los cines»

ANDRÉS GONZÁLEZ-BARBA.
Miércoles , 02-12-09
ABC de Sevilla
.
El malagueño Carlos Álvarez es mucho más que uno de los mejores barítonos del panorama lírico internacional. Su mayor valor radica en el factor humano, que se aumenta en las distancias cortas y en el trato con la gente, como ayer, cuando inauguró ante un foro de estudiantes el I Máster Universitario Oficial en Artes del Espectáculo en Vivo de la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla.
.
Este cantante no «tiene pelos en la lengua», como él mismo reconoció, por eso no tuvo reparos en abordar algunos temas más o menos espinosos que otros compañeros suyos de profesión suelen regatear. Uno de ellos fue el que se refiere al fenómeno de las retransmisiones de las óperas en directo en las pantallas de los multicines. «La SGAE no respeta el derecho de los cantantes cuando se proyecta ópera en el cine». Asimismo, matizó que «en nuestros contratos no aparecen recogidos nuestros emolumentos por esas retransmisiones». Sobre esto añadió que las condiciones de sonido no son iguales cuando un espectador asiste a los teatros que a los cines, pero «si el espectador que acude a los cines acepta eso, bienvenido sea».
.
Una vez que abordó este tema también se refirió a la tendencia actual de hacer DVDs de óperas. «Ahora el trabajo del director de escena se condiciona en función a si una producción va a ser filmada o no. Además, cuando los cantantes estamos en los escenarios tenemos que poner unas caras que no siempre son naturales debido al esfuerzo vocal realizado, por eso muchas veces no es lo mismo que un espectador nos vea a través de unos primeros planos, que no siempre nos favorecen, que desde la perspectiva de la distancia de la butaca de un teatro».
.
Carlos Álvarez también se quiso pronunciar sobre el trabajo de los directores de escena, que no siempre ha sido entendido, sobre todo cuando se trata de producciones demasiado modernas. «Si los directores son listos no tendrán nunca la necesidad de cambiar un texto, algo que me parece muy grave. Una dirección de escena es una propiedad intelectual y debe ser respetada, sin embargo, no debemos olvidarnos de que el público es el objetivo fundamental de nuestro trabajo». En ese sentido, Álvarez reconoció que una producción fracasa «cuando le da la espalda al público».
.
Este barítono confesó también que se encuentra «mucho mejor» de su lesión congénita en una de sus cuerdas vocales. De hecho, ahora está afrontando una temporada de «transición», a un ritmo más bajo, pero con retos importantes como han sido un reciente «Don Giovanni» en Zurich o una «Traviata» en Turín. En enero hará un «Falstaff» para la ópera de Roma. Posteriormente realizará una gira en Estados Unidos.
.
De momento Álvarez dice que «no volveré al Maestranza en las próximas temporadas», pero confía en coordinar sus agendas en un futuro.

lunes, 23 de marzo de 2009



Fiesta idílica con música y flores
El Parque de María Luisa celebró la entrada de la primavera
con un concierto, un mercado y otros actos
Diario de Sevilla
B. F.
23-03-09


Un día soleado como el de ayer no invitaba a quedarse en casa y sí a pasear, hacer deporte, leer o simplemente sentarse a tomar el sol. Esto lo sabían bien los visitantes que acudieron al Parque de María Luisa, aunque la mayoría se sorprendieron al encontrarse las actividades preparadas con motivo de la entrada de la primavera, tanto el mercado de flores como las representaciones teatrales y musicales."No se le ha dado mucha publicidad", apuntaba el dueño de Flores Ricardo, tienda de Alcosa que ayer contaba con un puesto en la avenida Rodríguez Caso, frente a la Plaza de España, junto a una decena más de expositores.
"La gente no sabía nada y sólo han venido los habituales del parque", señalaba este florista, convencido de que "si se diera más bola sí serviría para realzar la imagen del parque". El dueño del puesto añadió que no había sido un buen día de ventas y que habían tenido más éxito los globos, usados como "gancho" hacia los otros productos, tanto las flores y macetas como los centros, cestas para bebé y velas traídas como representación de lo que está en su tienda.
Al ser la primera vez que se organizaba algo así, los floristas desconocían la respuesta que daría el público, aunque algunos tuvieron más éxito con esta iniciativa que el dueño de Flores Ricardo. "Hemos vendido de todo y mucha gente se ha acercado a preguntar", comentaba Reyes, una de las dueñas de la Floristería Isabel, que ya esperaba que esta actividad se repita pronto. "No sabíamos qué traer y las macetas eran más prácticas, pero lo mejor es tener cosas originales y graciosas", añadía la encargada del puesto, en el cual el éxito de ventas lo habían deparado unos conejitos que hacían la función de macetas para las plantas.
Lo otros puestos instalados a lo largo de la amplia avenida del parque contaban también con una amplia oferta de flores, tanto en ramo como en macetas de diferentes tamaños, así como diversos arreglos florales. Tal vez los más visitados fueron los colocados junto a la Glorieta de los Lotos, donde desde el mediodía se celebraron las representaciones teatral y musical, aunque quienes tampoco pararon durante toda la mañana fueron los miembros de la Escuela Andaluza de Arte Floral, quienes desde Bollullos llegaban al Parque de María Luisa para desarrollar un taller de prendidos florales."Hemos hecho además ramilletes y pulseras y alguno se ha asustado porque no le cobrábamos", explicaba Fátima, coordinadora de la Escuela, quien junto a sus compañeros realizaba los adornos florales frente al público congregado, invitando a los niños y a los mayores a practicar con ellos.
"Es una iniciativa bonita que sirve para acercar a la gente a la floristería en un entorno magnífico como es este parque", señalaba Ramón, quien apuntaba que se habían quedado sin material para los prendidos florales.Expresiones como "¡Qué cosa más chula!" se oían en las cercanías de este puesto, que gozaba de la curiosidad de los paseantes tanto como las bicicletas y boogies de alquiler.
Pero tal vez lo que despertó más expectación fue el concierto ofrecido por la Orquesta Barroca del Conservatorio Superior de Música de Sevilla, que sucedió a la Proclamación de la Primavera, protagonizada por el barítono Carlos Álvarez, que no cantó pero leyó un discurso de bienvenida a esta estación especial, "una sorpresa cuando llega".
Previamente se celebró, también junto a la Glorieta de los Lotos, un espectáculo teatral en el que la compañía Titirimundi representó piezas clásicas de Homero, como La Odisea, para lo que contó con la participación y la diversión del público asistente.
A continuación fue el turno de Carlos Álvarez y luego fueron los músicos quienes llenaron el ambiente de inspiración y sones clásicos con obras inmortales como el Canon, de Pachelbel, o la Primavera, perteneciente a Las cuatro estaciones, de Vivaldi. Esta pieza cerró los actos del día, a los que acudió el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, además de otros concejales del Ayuntamiento hispalense.

miércoles, 11 de marzo de 2009

«Uno se merece un año sabático, pero ya me gustaría haberlo elegido yo»


ENTREVISTA A CARLOS ALVAREZ EN EL DIARIO SUR DE MÁLAGA



El malagueño vive el primer parón de su carrera por una afección en una cuerda vocal «Ahora me dedico a cantar en la ducha tangos y boleros».
REGINA SOTORRÍO
MÁLAGA


El artista confía en poder volver a los escenarios la próxima temporada
«Ahora no soy nada rutinario, no me tengo que levantar para trabajar»
«No hay nadie más subvencionado que yo, porque trabajo para teatros públicos»

Debería estar ensayando 'Macbeth' en la Ópera de París, pero en su lugar se pierde entre el público para escuchar una charla entre el palestino Sami Naïr y el israelí Shlomo Ben Ami en la Universidad de Sevilla. Debería estar cantando arias en un recinto histórico, pero en su lugar interpreta tangos y boleros en la ducha.
«Estoy en situación de paro biológico forzoso», asegura Carlos Álvarez. Una leucoplasia en una cuerda vocal (una afección «con la que la gente vive normalmente», pero que dada su profesión le impide trabajar) ha roto totalmente la rutina del barítono malagueño. Por primera vez en sus veinte años de carrera, el internacional artista ha tenido que aparcar la maleta y cancelar la temporada lírica, pero «no hay mal que por bien no venga». «Esto me está dando la oportunidad de hacer cosas que normalmente no habría hecho», afirma el malagueño, que confía en poder volver pronto a los escenarios.

¿Cómo está?
Estoy bien, muy tranquilo, pero con la duda de qué es lo que va a pasar orgánicamente. El día 19 tengo revisión en Málaga y, a partir de ahí, veremos cómo está la situación.

¿Cuál es el diagnóstico?
Hay una leucoplasia, que etimológicamente es una mancha blanca, en la cuerda derecha que me impide trabajar. Apareció a mediados de septiembre y habíamos pensado que iba a reducirse o desaparecer en un tiempo, pero sin poner mucha carga en el tratamiento médico y pensando que con el entrenamiento vocal, el descanso y una medicación suave que me permitiera estar listo para empezar a trabajar rápidamente, se iba a solucionar... pero hemos visto que no.

Entonces se hablaba de laringitis...
Claro, porque en septiembre fue una laringitis, pero ya estaba eso ahí. No le dimos importancia porque eso es algo con lo que la gente vive normalmente, lo que ocurre es que a mí me impide hacer mi trabajo y esa es la gravedad. Es como si un pianista tiene una lesión epitelial en el dedo; pues yo tengo una lesión epitelial en mi cuerda.

Por responsabilidad
¿Qué tratamiento sigue?
Un tratamiento con corticoides y otras medicinas que son coadyuvantes. A mediados de este mes sabré más cosas, pero tenía la necesidad de dejar tranquilos a los teatros. En un principio intenté mantener la posibilidad abierta, pero conforme vamos viendo que si eso, aunque se reduzca, necesita un tiempo de entrenamiento para volver a empezar, tenía que ser consciente de que los teatros no pueden estar esperándome y que ellos, si surge un imprevisto como este, necesitan dar una solución lo antes posible. Ha sido por eso por lo que a finales de enero ya decidí cancelar el resto de la temporada, por una cuestión de respeto.

¿Tiene fecha de regreso?
No. En la intención estaría hacerlo lo antes posible, pero volveré a cantar cuando esté bien. Aunque se quite el problema, hay que ver cómo me quedo. En principio, si desaparece, bien; pero si necesitamos utilizar cirugía para quitarlo, porque esa posibilidad también existe... Es una situación de calma, espera y de ver cómo evoluciona.

Entonces, ¿le veremos en 2010 sobre los escenarios?
Espero que antes.

¿Está tranquilo?
Estoy muy tranquilo, porque además me está dando la oportunidad de hacer cosas que normalmente no habría hecho. Lo que me fastidia es que, es verdad que después de veinte años de trabajo uno se merece un año sabático, pero ya me gustaría haberlo elegido a mí, no que haya sido por obligación, y menos por enfermedad. En todo caso, hablamos de una enfermedad profesional y hay que aceptarlo.

¿Y es una enfermedad leve?
Sí, claro. La gente vive con esto y hay un montón de personas que no se enteran de que tienen algo, pero para mí es mi instrumento de trabajo y necesito tener revisiones. Y, sobre todo, que era ya una imposibilidad física de poderlo hacer. Había agotamiento vocal y un montón de cosas que no me permitían cantar. Estuve haciéndolo sin problemas hasta mediados de septiembre en Viena. Me fui después a Madrid para los ensayos de 'Un ballo in maschera', y ahí es cuando ya me di cuenta de que no podía... Lo que sí he tenido es la sensación de que durante al menos el último trimestre de 2008, con ese cuidado que han tenido todos los médicos y con esa necesidad de estar preparado inmediatamente para hacer el trabajo, hemos perdido intensidad en el tratamiento y quizá he perdido tres meses en capacidad de recuperación. Pero han sido tres meses estupendos porque así he podido pasar las vacaciones como quería y las Navidades con los niños.

Esto habrá cambiado su rutina.
Ahora no soy nada rutinario (risas). No me tengo que levantar para ir a trabajar y estoy haciendo, realmente, lo que quiero.

Se sentirá extraño...
Yo he hecho siempre lo que he querido y lo que he creído que tenía que hacer en cada momento, pero una imposición como esta es la primera vez que me ocurre y eso es lo que más me cuesta aceptar.

¿No lo tiene aún asumido?
Bueno, no me queda más remedio (risas). Pero, en todo caso, como me rebelo... ahora lo que hago es utilizarlo de la mejor manera posible.

La tranquilidad le está viniendo bien...
Yo tengo mis responsabilidades, sin duda, pero no hago hincapié en 'hay que ver, tenía que estar trabajando'. No hay mal que por bien no venga. Este momento de crisis lo estoy viviendo desde el punto de vista de la gente de la calle y eso me produce mucha tranquilidad.

«Soy muy normal»
Es decir, que su vida ahora es normal.
Yo soy muy normal, pero mi vida profesional no me lo permitía. Y esto es fantástico.

¿Y ensaya o ejercita la voz?
Muevo la voz, poquito, sin excesos en los extremos del registro, no hago los agudos, tampoco los más graves, y a lo que me estoy dedicando es a cantar en la ducha tangos y boleros, este tipo de repertorio que te permite mantener la voz en su sitio pero que no te obliga a una exigencia vocal. Y es estupendo (risas).

El tango es una alternativa...
De hecho, hay un tenor, José Manuel Zapata, que hace poco hizo un concierto con Pasión Vega en el Teatro Real interpretando tango, que me había invitado a participar en un concierto que se realizará este mes en Valencia, pero tengo que decir que no. Aunque pudiera cantar un tango no creo que fuera muy honesto no poder asumir responsabilidades profesionales de verdad y, sin embargo, permitirme una cierta veleidad como es participar en un concierto con otra gente. En principio, porque no dejaría tranquilos a los que me contratan y tampoco estaría siendo honesto conmigo mismo porque cantar es mi profesión, pero no dejo de reconocer que yo soy quien soy porque hago ópera. No quiero hacer otro tipo de cositas, a no ser que en el futuro, si esto no va bien... Hay amigos que me han dicho 'si tuvieras que dejar de cantar podrías comenzar una carrera interpretativa, dedicarte a cantar otras cosas, a la enseñanza, a dar conferencias...' (risas).

Hay muchos artistas de ópera que se pasan a la canción ligera.
Pero a mí eso... Fíjate que Ainhoa Arteta es amiga mía y acaba de sacar un disco de canciones. Es verdad que las canta con su voz lírica, pero no es eso lo que está esperando el público de nosotros. Nunca me he planteado el poder hacerlo. Quizá estoy hablando con una perspectiva de poder seguir con mi trabajo en las mismas condiciones, si por alguna situación tuviera que cambiar... pues ya me lo tendría que plantear.

Pero es una posibilidad remota...
Espero que sí, que lo sea, pero no hay que descartar nunca nada.

Ha tenido que cancelar su actuación en Madrid, Viena, París, Málaga... ¿le ha costado más anular esta última cita que las anteriores?
Sin duda. Era la primera vez que iba a hacer 'Marina' y era reunir toda una serie de circunstancias que me iban a permitir estar estupendamente, pero la situación obliga. Lo que sí quiero es seguir manteniendo esa rectitud en la forma de hacer mi trabajo porque si intentara hacer un esfuerzo mayor posiblemente no quedaría bien, me convertiría en una sombra de lo que podía ser, y el público no merece ni un segundo de zozobra.

Decir un 'no' a tiempo...
Sin duda. Pero había un no hace años que era un no consciente de cuál era mi evolución y cuáles eran las responsabilidades que podía asumir; este es un no obligado.
'Marina' es además una de las pocas óperas españolas del repertorio nacional.
Sí, y a mí me gusta mucho la música española y sé que soy capaz de expresarme bien en nuestro idioma... Hay gente que me dice, como curiosidad, 'a ti se te entiende todo cuando cantas' (risas). Eso es un cumplido estupendo, pero debería de ser una obligación.

¿Falta apoyo en España a la lírica?
No, en absoluto. Al final, yo que soy muy voluntarista, me doy cuenta de que hacemos lo que podemos, y es verdad que eso no es siempre bastante. En todo caso lo que sí habría que intentar es que la gestión musical esté en manos de profesionales que permitan un desarrollo optimizado de los recursos que existen. También es cierto que la situación actual nos va a abocar a tener cuidado en dónde se pone el dinero, cuáles son los gastos que hay que hacer... Lo que me daría pena es que en un momento de crisis tuviéramos también la desilusión de que aquello que nos puede permitir enriquecimiento personal desapareciera.

¿La crisis toca también a la lírica?
Ya está tocando. Hay teatros que están disminuyendo su temporada, han tenido que cancelar algunos títulos y están teniendo mucho más cuidado en cómo se gestiona y cómo son capaces de optimizar los recursos. Y todavía estamos viviendo de la renta de los años 2007 y 2008; yo creo que las temporadas chungas de verdad van a ser 2010 y 2011.

¿La lírica es una oferta elitista?
Lo que sí hay es un elitismo económico, porque en el momento en que le das una ópera de Puccini a alguien, le encanta. Ahora, ¿tiene la gente dinero para gastarse unos 60 euros? Hay gente que sí, que hace un esfuerzo. Y te habla alguien que vive de la subvención pública, no hay nadie más subvencionado que yo porque normalmente trabajo para teatros públicos, hay muy poca iniciativa privada en mi trabajo. Hay otros compañeros que sí hacen conciertos privados y les pagan los bancos, una cofradía... Yo no, yo necesito que cuanto más gente pueda asistir a mi trabajo, mejor.

«Esperan lo máximo»
¿Es una decisión personal?
Sí. Es verdad que podría hacer mucho dinero haciendo conciertos privados, pero ¿para que haya 200 personas? No, eso ya lo hacía cuando estaba en el conservatorio.

Dicen de usted que es uno de los mejores intérpretes de Verdi de todo el mundo, ¿en la lírica se corre el riesgo de encasillarse?
Para nada, porque yo hago otros repertorios. Lo que sí creo es que como hay pocos que puedan hacer ese repertorio verdiano, cuando aparece uno... Hace poco, estando en esta situación de paro biológico forzoso, me llamaron del Metropolitan para ver si podía hacer un 'Rigoletto', sólo dar un salto para hacer dos funciones y volverme. Crear una buena expectativa sobre tu trabajo te permite tener esa tranquilidad, pero siempre tienes que estar al nivel máximo de capacidad, porque eso es lo que se espera de ti.

Ahora que cumple 20 años en los escenarios, ¿imaginaba que llegaría hasta aquí?
En absoluto, yo pensaba siempre en divertirme. Me veo ahora y veo a alguien normal, lo que pasa es que lo específico de mi trabajo me lleva a sitios que tienen una gran tradición, que necesitan una parafernalia y un ritual muy específicos... ¿Y eso hace mi vida más importante o más especial? No, porque en el momento en que se termine el trabajo... No tenía ninguna expectativa, todo lo que está apareciendo es un regalo.

¿Con qué sueña?
Mi sueños no tienen que ver con la profesión, sino con mirar alrededor en la sociedad y que la justicia sea equitativa. Yo llegué a esto por casualidad, y como mis otras inquietudes sociales eran distintas -no dejo de acordarme de mis estudios de Medicina- siempre tengo a los demás ahí delante. Hay cosas que hago y que se ven, pero otras que no se ven me permiten mantener una calma espiritual.

lunes, 9 de febrero de 2009

CARLOS ALVAREZ cancela todas sus actuaciones hasta el verano


La noticia es esta: Carlos Alvarez ha decidido cancelar todas las actuaciones que restaban hasta el final de esta temporada 2008-2009.

Ya desde el principio de esta temporada el malagueño ha estado sufriendo una persistente laringitis, concretamente una "disfunción epitelial en la cuerda derecha que le dificulta cantar".

Tal circunstancia le ha obligado a cancelar varios conciertos y representaciones líricas, entre las más destacadas "Un Ballo in Maschera" en el estreno de la temporada del Teatro Real, un recital lírico en el Teatro de la Zarzuela en Noviembre del 2008. Ya en este año ha cancelado en el Teatro Principal de Alicante una "fille du régiment", "Luisa Miller" en el Palau de les Arts, "Simon Boccanegra" en el Liceu de Barcelona o "Marina" en el Teatro Crevantes de Málaga.

Así mismo suspendió su actuación en la Staatsoper de Viena para los roles de Renato de Un ballo in maschera y Fígaro de El barbero de Sevilla previsto en Enero de este año y el 'Macbeth' de Verdi que se estrenará en abril en la Ópera Nacional de París.

Otros compromisos que se verían afectados son en mayo una gala en Abu Dhabi y durante todo el mes de julio en la Royal Opera House de Londres (Covent Garden) de nuevo con Un ballo in maschera.

En septiembre de 2009 volverá con Macbeth en el Teatro de la Ópera de Bari (Italia).
Para octubre tiene prevista una Traviata en el Teatro de la Ópera Turín.
El resto del año algunos de los compromisos de Carlos Álvarez con la lírica están aún por determinar.
A principios de noviembre estará en Valencia y en diciembre en Viena para Simone Boccanegra, La Forza del Destino y Un ballo in maschera.