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sábado, 16 de enero de 2010

Sobrinos, padres, hijos, abuelos


CARLOS TARÍN.
ABC de SEVILLA
Sábado , 16-01-10
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Aprovéchense, antes de que se acabe. Hace poco advertíamos en una encuesta que hacía este periódico sobre la importancia de la continuidad del proyecto sinfónico, y también dijimos que el Teatro iría detrás, y poco ha tardado en cumplirse el previsible vaticinio. Los megalómanos —que no melómanos— proyectos municipales, sin terminar o desgraciadamente concluidos, han generado un endeudamiento insostenible, y el zarpazo desesperado no ha dudado en recaer sobre la Cultura —con mayúsculas— de nuestra ciudad y de nuestra comunidad (¡cuánta gente viene al Maestranza desde fuera!). Ya en la encuesta poníamos en duda si Montaño conocería el Teatro más allá de la sala de prensa, y el alcalde probablemente ni la recuerde. Así que tienen poco que añorar con la pérdida. Pero miren por dónde el anuncio del recorte inmisericorde y ciego coincide con un espectáculo popular donde los haya, que ha vendido casi todo el papel durante cinco días, y que ha permitido que una misma música sea compartida por familias enteras (abuelos, padres e hijos… y sobrinos), propiciando más de tres horas de carcajadas y de una música que se mantiene lozana y fresca, así como el texto, sugerente, ingenioso, hilarante, cuando no exquisito y siempre ocurrente. El tándem Roa-ROSS funcionó con precisión incuestionable, remozando la música de Fernández Caballero como lo ha hecho otras veces, coloreando con ella la divertida historia, la delirante parodia —tan en uso en la época— de la obra casi homónima de Julio Verne.
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Es difícil decidir si prima más el texto o la música, o si acaso ambas no pueden pasar una sin la otra, lo que explicaría la ausencia de grandes voces o el protagonismo de Millán Salcedo, que continúa la tradición de los actores-cantantes, haciéndolo francamente afinado (algunos números lo pusieron a prueba), mientras su comicidad estaba francamente controlada, dando vida a un Mochila, Petate, Macuto, o como se llamase, con una «seriedad» pasmosa. Milagros Martín y Aurora Frías pusieron la parte más vocal, mientras Fernando Conde se enfundaba en el despistado sabio, junto a todos sus compañeros.Magnífica una producción que siguió, escenario a escenario, las innumerables peripecias de la farsa, con especial acierto en ese fondo del mar con el que termina la obra.
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Hemos citado en la ficha a cuantos han sido responsables materiales de la misma, pero hemos de elevar a los altares a Paco Mir, cuya imaginación, habilidad en el movimiento escénico para manejar con extraordinaria fluidez a tanta gente, con esos «tics» Tricicle tan divertidos (esos peces, esa llama, esos silencios…) se corresponde con el acierto de Roa y la chispa de Fernández Caballero. Tres horas y cuarto, un solo descanso, y había que mirar el reloj al final para creer lo rápido que había pasado todo. ¿Y todo esto lo vamos a perder? No, se hará un recorte feroz, pero manteniendo la calidad. No es una frase de la comedia, sino declaraciones municipales, que casi es lo mismo. Pero sin gracia.

viernes, 15 de enero de 2010

Comedia gigante, zarzuela pequeña

Ismael G. Cabral, Sevilla El Correo de Andalucía
15/01/2010
Escena de la zarzuela. - Guillermo Mendo Murillo

La cuestión de los géneros siempre es espinosa, desde luego Los sobrinos del Capitán Grant jamás pasará por una zarzuela de primer nivel, su música no lo es y su argumento apenas resiste un mínimo hilo de cordura.

Ahora bien, la astracanada pergeñada por Fernández Caballero se mantiene más de un siglo después de su estreno igual que bien, o mejor (¡si levantara la cabeza!) que cuando se estrenó (en 1877).


El mérito de esta producción, en un porcentaje (ahora que están tan de moda con los vaivenes de la política musical) sería, en un 80 por ciento, de Paco Mir. La herencia de Tricicle, también de La Trinca, es percibible en un gran espectáculo, con continuos cambios escenográficos, un auténtico goce visual que lo mismo remite a Tintin y a una Sirenita borracha de chinchón que a una pésima y divertida película de pulpos de gomaespuma de Ed Wood. De todo hay en una aventura escénica producida por el madrileño Teatro de la Zarzuela en 2001 que debería documentar en dvd.

Pletórica de humor blanco y con guiños híbridos entre Martes y 13, Els Joglars, Comediants y Tricicle, los protagonistas de la función desarrollan con una astuta naturalidad esta comedia, elogio de la exageración, en la que sobresale un Millán Salcedo (Mochila) que, si en la teatral Salomé demostró reciclarse en ejemplar actor de teatro, aquí tira de la nave con una digna contención pero sin querer enmascarar su innata capacidad de enganche televisivo. Canta, salta y brinca acompañado de ilustres compañeros, especial mención del Doctor Mirabel, mil y una veces caracterizado de Fernando Conde.En resumen, hay más teatro que música, y la que hay viene servida por el maestro Miguel Roa, capaz de sacar oro de unos pentagramas un tanto carbónicos. Grande el coro, sin distinción entre voces masculinas y femeninas, empastado y muy resuelto. Sin romanzas ni dúos emblemáticos sobresalió el encuentro, proyectado y un punto engolado entre Aurora Frías (Miss Ketty) y Soledad (Milagros Martín). El toque virtuoso lo dio la poderosa, centrada y angulosa voz de Richard Collins-Moore. Nadie, aficionado a la zarzuela o no, debería privarse de esta diversión.

A Través del Cristal



Los Sobrinos del Capitán Grant: Galería gráfica de Julio Rodríguez en su Blog A través del Cristal

Sana locura, inocente desenfreno

ANDRÉS MORENO MENGÍBAR Diario de sevilla 15.01.2010
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Un instante de la representación de 'Los sobrinos del Capitán Grant' en el Teatro de la Maestranza.


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Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro del Teatro de la Maestranza. Producción del Teatro de la Zarzuela de Madrid. Dirección musical: Miguel Roa. Dirección de escena: Paco Mir. Director del coro: Julio Gergely. Escenografía: Jon Berrondo. Intérpretes: Millán Salcedo, Ana Santamaría, Inma Ochoa, Maribel Lara, Antonio Torres, Milagros Martín, Xavi Mira, Fernando Conde. Lugar: Teatro de la Maestranza. Fecha: Jueves 14 de enero. Aforo: Lleno.

A veces el azar se convierte en instrumento de la justicia poética y compensa con la cadencia de las fechas el triste curso de los días. Se acaba de anunciar el incomprensible e intolerable (a la vista de cómo se dilapida el dinero concejil) recorte municipal de sus aportaciones al Teatro de la Maestranza y a la Orquesta Sinfónica, sin que ninguno de los responsables de tal desatino ose asomarse por el teatro, cuando éste nos trae el regalo de uno de los espectáculos musicales más divertidos y de mayor calidad global que se recuerda. Ahí queda el nivel de la oferta de un teatro en absoluto elitista, como los demagogos de la izquierda decimonónica pontifican, abierto a sus ciudadanos, que rentabiliza socialmente su presupuesto con espectáculos como esta genial zarzuela que sembró de risas y aplausos sus gradas durante más de tres horas inolvidables.

Una vez más, ha venido una producción del Teatro de la Zarzuela a sacarle los colores a muchas y muy publicitadas producciones operísticas que no le llegan a la suela del zapato en cuestiones teatrales. A la reciente La Favorite me remonto para que el lector establezca la distancia entre lo plúmbeo e incomprensible y la pura teatralidad y la diversión más fresca. De la mano de Francisco Mir, la disparatada historia de Los sobrinos del Capitán Grantse convierte en una sucesion de gags, de felices hallazgos, de guiños y humor del más fino. La verdad es que la obra original no sólo lo permite, sino que lo pide a gritos. Nacida en el momento culminante del furor por el género bufo por aquel genio del tetro musical que fue Francisco Arderíus, esta zarzuela y las que nacieron a la sombra de Los Bufos Madrileños (que en Sevilla tuvieron entre 1870 y 1880 una especie de sucursal con Los Bufos Sevillanos) hicieron de la autoparodia y del desenfreno de la fantasía su razón de ser. No se espere de ella una música de altos vuelos ni una escritura vocal complicada, porque fue escrita para actores-cantantes a los que se requería más en lo declamatorio que en lo canoro. No quiero decir que la música no sea buena. Al contrario, Fernández Caballero demuestra poseer chispa, gracia y elegancia en su muestrario de aires de salón como el vals, la mazurca, la polca o de los ritmos antillanos que trajo a España tras su estancia en Cuba. Miguel Roa, además, sabe dotar a esta música ligera de brillo y chisporroteo rítmico y tímbrico, dotándola con su batuta de mayor dignidad aún.

Dieciséis cuadros y otros tantos cambios de escenario, a cada cual más atractivo, culminando con una fantástica escena en el fondo del mar que es una sucesión de hallazgos de color y de personajes. El vestuario es de gran variedad y riqueza cromática y la iluminación muy sugerente. El Coro, que lleva el auténtico peso musical, estuvo a gran altura vocal y actoral, con momentos de gran calidad como en las habaneras. Cantó con empaque y contundencia Antonio Torres, mientras que Maribel Lara y Milagros Martín hicieron simplemente lo que pudieron dada la escasa entidad de sus voces. Quienes estuvieron geniales fueron los actores, empezando por unos inspiradísimos Millán Salcedo y Fernando Conde y siguiendo con los divertidos Heredia, Tre y García.

jueves, 14 de enero de 2010

Julio Verne y Paco Mir llenan de zarzuela el Maestranza

Paco Mir y Miguel Roa, con los actores principales. | Fernando Ruso

El Teatro de la Maestranza de Sevilla acogerá el próximo 14 de enero el estreno de la zarzuela 'Los hijos del Capitán Grant', de Manuel Fernández Caballero, basada en la obra homónima de Julio Verne, en versión en tres actos y dos partes de Paco Mir.

Estrenada en Madrid en el Teatro Príncipe Alfonso en el verano de 1877, en su debut en Sevilla cuenta con la participación de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y el Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, que se unen a un reparto en el que destacan Millán Salcedo, Antonio Torres, Fernando Conde y Ana Santamaría.

Durante su presentación, el director musical, Miguel Roa, dijo que en esta versión "se pasa al lado castizo y los personajes son gente popular en busca de un hipotético tesoro". Por su parte, Mir afirmó que "la adaptación de esta obra está hecha con un lenguaje más actual, y con más diálogos", dando incluso "más protagonismo a personajes que prácticamente no existían como Miss Ketty".

Con respecto a la escenografía, Mir dijo que ha convertido a la obra en "una especie de novela de Tintín, por lo que la escenografía también sigue su estética, como si se tratase de una gran cómic muy colorista, donde se han potenciado los contrastes de la obra".

Al respecto, Miguel Roa destacó "el alarde escenográfico" de esta obra, donde, apuntó, "el uso de las luces es espléndido, con gran participación de la Orquesta y del Coro, del Ballet, y de los actores, que están muy en su papel". Sobre el escenario del Maestranza se podrán ver alrededor de120 actores, aunque la producción cuenta con un total de 300 personas detrás.

Un humorista sobre las tablas

El actor Millán Salcedo -que fue miembro del trío, primero, con Fernando Conde, y posteriormente dúo humorístico Martes y Trece y que interpreta a Mochila-, manifestó que "no se trata de una función meramente infantil, pero sí muy familiar", y, en tono humorístico, dijo que "esperamos mucho de Sevilla para que la próxima vez que vengamos podamos alojarnos todos en el Hotel Alfonso XIII".

Además, quiso poner de relieve la "importancia" de toda la compañía y no sólo de los seis protagonistas, así como la "excepcionalidad" del Coro del Teatro de la Maestranza.

El estreno será el día 14, pero la zarzuela se representará también los días 15, 16, 18 y 19 de enero a las 20.30 horas. El precio de las entradas oscila entre los 45 euros del patio de butacas y los 22 de la tercer de paraíso


Aquí un video de la producción

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/12/andalucia_sevilla/1263319733.html#

miércoles, 13 de enero de 2010

Millán Salcedo se enrola en una zarzuela de aventuras


El Teatro de la Maestranza levanta el telón al género chico y propone cinco funciones de 'Los sobrinos del Capitán Grant'.

Ya sobre el papel la zarzuela Los sobrinos del Capitán Grant, de Manuel Fernández Caballero, es de todo menos corriente. Transcurre bajo el agua, su argumento se basa en un texto de Julio Verne y la puesta en escena, de Paco Mir, remite a los cómics de Tintín antes que a la iconografía del chotis y el chinchón. Con estas premisas, el Teatro de la Maestranza espera uno de los éxitos más sonados de su temporada. Para ello, el escenario ha reservado al género chico los días 14, 15, 16, 18 y 19 de este mes.

Estrenada en Madrid en el verano de 1877, a esta nueva revisión, primero, se le ha limpiado el polvo: "El texto tiene 150 años y alberga muchos arcaísmos, así que lo que hice fue actualizarlo todo y crear más diálogos, también decidí potenciar ciertos personajes convirtiendo la novela casi en un relato gráfico de Tintín", cuenta Mir (proveniente de La Trinca y Tricicle). Al frente del reparto está el popular Millán (Martes y 13) Salcedo, quien elogió lo "excepcional" de la producción y confió en la buena respuesta del público sevillano "para que la próxima vez que vengamos podamos alojarnos todos en el Hotel Alfonso XIII", bromeó.

Con un desarrollo fuertemente visual y en constante cambio escénico durante los 17 cuadros de la obra, Los sobrinos del Capitán Grant movilizará a cerca de 300 personas en cada función, resultando, a juicio de Mir, "el empeño zarzuelístico más ambicioso gestado nunca". "Lo que se origina en cada función es tan grande que hay otro espectáculo, el que monta el equipo técnico, lástima que ese no lo vea la gente", dijo Mir.Marcada por una notable impronta teatral, la zarzuela, cuya evolución viene puntuada por los diferentes gags -"ya previamente testados y con la risa más que asegurada", según Salcedo- permite también algunas licencias improvisatorias a los intérpretes: "Tenemos cierto ventanuco abierto", ironizó el televisivo protagonista, que encarna el papel de Mochila, primer expedicionario de una imposible tropa cuyo único fin es encontrar el tesoro que se esconde en el interior de un besugo.

Para llevar a buen puerto esta astracanada adscrita al género chico el maestro Miguel Roa se encargará de la dirección musical, desde el foso, de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Enormemente popular en Bilbao, donde durante décadas fue tradición representarla en navidad, Los sobrinos del Capitán Grant es, a juicio del director, "una obra fascinante por lo atípico del argumento, musicalmente brillante y plenamente representativa del arte del autor de Murcia".Contó Roa -un artista enciclopédico en asuntos de anécdotas e historia de la zarzuela-cómo Fernández Caballero (El dúo de la africana, Gigantes y cabezudos) fue "un gran viajero y un tremendo vividor". Lo segundo le acarreó la muerte en forma de un ataque de gota (su pasión por el marisco era enfermiza) y lo primero le permitió, además de conocer medio mundo, escribir una obra como ésta, "enclavada en la tradición de la literatura de viajes al estilo de 20.000 leguas de viaje submarino".valses geniales.

Ejemplo del género bufo importado a España, la obra de Fernández Caballero reluce también por sus valses. "Él fue, junto con Chueca, el mejor valsista español", aseguró Miguel Roa durante la presentación de un montaje que se ha convertido en uno de los favoritos del público en el madrileño Teatro de la Zarzuela, donde se ha cocinado la producción que ahora llega a Sevilla.

Vaya de antemano que Los sobrinos del Capitán Grant es una zarzuela para cualquier persona interesada “en nuestro acervo cultural y en nuestro patrimonio vivo” (Roa dixit) pero no es menos cierto que, concretamente, esta obra, parece la puerta de entrada más aconsejable al universo del género chico: “Por su humor blanco y por lo llamativo de la escenografía [pulpo gigante incluido] tenemos comprobado que los niños la disfrutan mucho por lo que venir en familia se hace casi obligatorio”, dijo el director musical.

Otra cosa es que no haya que tomar muy en serio el surrealista argumento: “El baile bajo el agua se opone a todas las leyes conocidas de la física pero... resulta encantador”, explicó un entusiasmado Roa, que pica billete en el coliseo sevillano por décimo sexta ocasión. Arropado por las mediáticas presencias de Paco Mir y Millán Salcedo, el maestro madrileño defendió la universalidad de la zarzuela y aseguró tener el mejor elenco posible para servir a la música de Fernández Caballero. ¿Encontrarán el tesoro que esconde el interior del besugo? Todo hace presagiar que sí, claro que antes los protagonistas tendrán que vérselas con tribus maoríes, volcanes en erupción y monstruos subacuáticos. En taquilla quedan aún algunas entradas.


'Los sobrinos del Capitán Grant', una zarzuela con la estética de 'Tintín'

Paco Mir convierte en el Maestranza la obra de Fernández Caballero en "un cómic colorista"

BRAULIO ORTIZ Diario de Sevilla 13.01.2010
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El equipo de 'Los sobrinos del Capitán Grant', que estará hasta el 19 en el Maestranza, posa ayer en la presentación del espectáculo.



El Teatro de la Maestranza programa desde mañana y hasta el día 19 la zarzuela Los sobrinos del Capitán Grant, de Manuel Fernández Caballero, en una versión del componente de Tricicle Paco Mir que cuenta con dirección musical de Miguel Roa y un reparto en el que destacan los antiguos miembros de Martes y 13 Millán Salcedo y Fernando Conde.

La obra, estrenada en 1877 y basada en la novela de Julio Verne Los hijos del Capitán Grant, se ha convertido en un clásico de la oferta teatral "que suele representarse todas las navidades", según apuntó ayer el maestro Roa. El director aseguró que esta producción del Teatro de la Zarzuela viene "sobradamente testada por el público" y definió la composición de Fernández Caballero como un trabajo "muy brillante", la creación de "un músico de un tremendo oficio" que forma parte de "nuestra memoria viva, nuestro acervo cultural" y que Roa revivirá estos días junto a la ROSS y el Coro de Amigos de la Maestranza.

Los sobrinos del Capitán Grant narra la extravagante peripecia de Mochila, un subteniente retirado que encuentra el mensaje de auxilio de un náufrago en el interior de un besugo. "Sin esperanza arrojamos este documento al mar, a los treinta y siete grados y once minutos de latitud. El siete de junio, el bergantín El Veloz de Santander zozobró en las costas de la Patagonia, en el Hemisferio Austral", cree leer Mochila en una nota incompleta que impulsa al hombre, con un tesoro en mente, a rescatar al capitán desaparecido. En su propósito se unirán Soledad, una vecina que toma por loco al personaje y que compasiva le sigue la corriente, y Sir Clyron y su sobrina Miss Ketty, que costearán la expedición. Será un alocado viaje que tendrá entre sus destinos Chile, Argentina, Australia y Nueva Zelanda, y que deparará alardes de imaginación, anticipa Roa, como "un ballet absurdo en el fondo del mar, que va en contra de las leyes de la física".

Consciente del dinamismo de la aventura, de casi tres horas de duración, Paco Mir fue imprimiéndole "casi instintivamente" al espectáculo "la estética de Tintín", un universo con el que la zarzuela guarda, según el el director escénico, numerosos paralelismos. "Todo es un gran cómic, muy colorista, en el que se han potenciado el gag y los contrastes", declara sobre una obra "realmente complicada" que incluye "momentos con 110 personas en escena". Para la versión, el integrante de Tricicle -con larga experiencia en la lírica- se ha permitido algunas variaciones. "Se trataba de un texto divertido, pero que tiene 150 años, y a la hora de ponerlo en escena había muchos arcaísmos", observa. También "había que dialogarlo más, porque el material original tenía muchos monólogos, y debíamos trabajar personajes como Miss Ketty, que no era más que una mujer florero sin importancia. Y hemos suprimido una escena en un volcán, pero el corte no afecta al resultado".

Para Millán Salcedo, encargado del papel protagonista, "con obras como Los sobrinos del Capitán Grant ayudamos a que no se pongan de moda palabras como crisis o crispación", advierte el intérprete, para quien este montaje "no es una función infantil, pero sí es verdad que es muy familiar". El célebre humorista no añora su éxito televisivo -"¡está la televisión para salir...!", comenta, "algo le pasa a España cuando el personaje más mediático es fulana de tal"- y expresa su entusiasmo ante la coyuntura laboral que vive. "No hay nada más bonito que te llamen actor característico, poder hacer personajes, tipos", aclara.

Su compañero en los inicios de Martes y 13, Fernando Conde, que interpreta en Los sobrinos del Capitán Grant al doctor Mirabel, guarda una impresión similar sobre su presente en las tablas. "Haber formado parte de ese grupo es un patrimonio enorme, haber hecho reír a millones de españoles de una forma sana y honesta... Le estamos muy agradecidos a la televisión, pero la vida de un actor es mucho más: no son los 100 metros, sino un maratón", explica. Según el intérprete, "el teatro es lo que da sentido a alguien que quiere dedicarse a contar historias".

Mir y su reparto -en el que también están Ana Santamarina, Inma Ochoa y Maribel Lara, entre otros- han evitado el peligro del exceso gracias a "los ayudantes de dirección, que nos iban dando las pautas", sabedores de que "todo lo cómico corre el riesgo de exagerarse mucho" y de que "el humor es extraordinariamente difícil, porque el público no tiene siempre la misma disposición".

Los sobrinos del Capitán Grant. Teatro de la Maestranza. Mañana y los días 15, 16, 18 y 19 de enero, a las 20:30. Entradas de 22 a 45 euros.

El Maestranza arranca 2010 con una zarzuela, convertida en un gran comic

ABC de Sevilla
Miérc
oles , 13-01-10
El Maestranza arranca 2010 con una zarzuela, convertida en un gran comic




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J. M. SERRANO Parte del elenco de «Los sobrinos del Capitán Grant».
En el centro, Francisco Conde, Millán Salcedo, Miguel Roa, Paco Mir y Remedios Navarro

Mañana se estrena en el Teatro de la Maestranza la zarzuela «Los sobrinos del Capitán Grant», de Manuel Fernández Caballero, basada en la obra «Los hijos del Capitán Grant», de Julio Verne, en una versión realizada por Paco Mir que con toda seguridad no dejará indiferente a nadie. El escenógrafo catalán, ganador de dos premios Max, ha convertido la obra estrenada en 1877 en una especie de gran comic, inspirado en las novelas de Tintín, para acercarlo al público actual, proporcionándole una gran riqueza visual y colocando sobre el escenario a más de 115 personas en algún momento de la representación. Mir le ha quitado también al texto original algunos monólogos («tenía demasiados») y los términos arcaicos. Asimismo, ha tenido que suprimir algunas escenas como la de un volcán que explotaba («la quité y no pasó nada», dijo ayer) y «condensar» en dos partes una obra que inicialmente tenía tres. Todo ello la ha convertido, según Mir, en «una obra muy divertida y visual que gustará tanto a mayores como a pequeños». «Se trata de una gran zarzuela, aunque complicada: si las reposiciones se cuentan por éxitos es porque que cada vez se aportan nuevas cosas y se hacen cambios para que la gente no se aburra», añadió.
Bravo por el Coro
Por su parte, el director musical de la obra, Miguel Roa, sostiene que en esta versión «se pasa al lado castizo y los personajes son gente popular en busca de un hipotético tesoro». Roa, que dirige los títulos de zarzuela del Maestranza desde hace 16 años, recordó que «Los sobrinos del Capitán Grant» fue la primera obra que vio sobre un teatro, «allá por 1949», y destacó la calidad de la Orquesta Sinfónica y la juventud y el buen hacer del Coro del teatro, al que le corresponde una labor fundamental en este título de Fernández Caballero. De la música dijo que es «la más emblemática de su autor», que colaboró con Federico Chueca, Tomás Bretón y el sevillano Jerónimo Jiménez, el cuarteto musical más castizo del XIX.
Fernández Caballero, según Roa, fue un «vividor que se comía las ostras en sopa y así murió, ciego y con gota, pero disfrutando mucho y siendo uno de los grandes autores de su clase». El director que llevó «Luisa Fernanda» a la Scala de Milán, la primera zarzuela que pudo verse en el mayor templo lírico de Italia, defiende la vigencia del llamado «género chico». del que dijo «atraviesa un momento excepcional, pues nos llaman de todos los teatros de la ópera del mundo».

martes, 29 de diciembre de 2009

Los Sobrinos del Capitán Grant, Cuadro Tercero ¡Viva Chile!

Concierto Voces para la Paz 2002. Teatro Monumental. Madrid 17 de Marzo de 2002. Director: Miguel Roa. Ver en www.vocesparalapaz.com el proyecto humanitario financiado con este concierto.



CORO

Hoy celebra Chile con magnificencia

el aniversario de su independencia.

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FUMADORAS

Si es en el hombre un vicio el de fumar,

en la mujer es gracia particular,

y con un cigarrito ¡válgame Dios!

cada mujer chilena vale por dos.

Cuando a los aires el humo sube,

parece hermosa flotante nube.

Y si el tabaco tiene poder,

se siente un mareíto que da placer.

Entre dos que se quieren

¡que gusto da un cigarrito a medias poder fumar!

Más lo malo es que suele a lo mejor

consumirse el cigarro y el fumador.

Cuando cualquiera mozo bonito

con su cigarro me da fueguecito,

yo tardo aposta en encender,

y el dejarle sin lumbre me da placer.

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ZAMACUECA

Mi corazón a tus pies, lo ves y no lo levantas;

¡Samba que le da! ¡Samba que le da!

pobrecito corazón qué desprecios aguantas,

¡Samba que le da! ¡Samba que le da!

¿Qué es esto de mamá Chunga que viene con su matraca,

que si ella me dice triqui yo le digo triqui-traca?

¡Tondero, ja, ja!

dale aire a tu cuerpo, y acércate acá.

¡Que le da, que le da, que le da!

¡Samba que le dá!

Los sobrinos del Capitán Grant, Argumento


Acto I. El subteniente retirado Mochila comenta a Soledad su plan para hacerse inmensamente rico: hace algún tiempo encontró en el vientre de un besugo un mensaje del Capitán Grant que, según él, naufragó en las costas chilenas, está prisionero y dispone de un gran tesoro que está dispuesto a compartir con quien acuda en su búsqueda.
"Sin esp.. a.. rroj.. est.. doc.. al.. ma.. tres siete y.. once.. mi lat.. El siete.. jun.. gantin.. velo.. San.. zozo.. en cost.. de la.. gon.. el hemisfe.. tral.. tres mari.. Capitán G. a bor.. conti.. donde.. ce.. lan.. ser pri.. de los cruel.. indi.. si.. no.. ge.. os.. qui.. mos halla un tes.. menso repart.. con el que ven.. salnos.."

Soledad y Escolástico, para seguirle la corriente, afirman ser sobrinos del Capitán y estar dispuestos a ir en su busca. Aparecen Sir Clayron y Ketty que se han enterado de la historia por un anuncio que Mochila insertó en los periódicos, y se incorporan a la expedición poniendo a disposición de Mochila su barco (el “Escocia”) y su dinero. Ya en alta mar, aparece en el barco el doctor Mirabel, un despistado naturalista que quería ir a Filipinas y se equivocó, en lugar de embarcar en el "Irlanda" se metió en el "Escocia".


Acto II. Estamos en una plaza de Chile y es día de fiesta. Soledad, Escolástico, Clayron y Ketty esperan a Mochila que ha ido a buscar información sobre el barco desaparecido. Llega el subteniente pero las noticias no son las esperadas: hace más de diez años que no se ha hundido ningún buque español frente a Chile. Lo probable es que Grant esté prisionero de los indios en el interior del país. La expedición -a lomos de burros- se pone en marcha bajo la supervisión de un guía que los conduce hacia los Andes a través de cortadas y desfiladeros. Llegados a la cumbre de las montañas, apenas tienen tiempo de descansar porque un terremoto asola la región y las cumbres pierden, incluso, su forma original, para dejar paso -más que nada- a la pampa argentina (necesidades y licencias del guión).
Mochila, tendido en el suelo sin sentido, preocupa a los expedicionarios que no advierten cómo el doctor Mirabel es "raptado" por un enorme cóndor. Ambas situaciones se resolverán satisfactoriamente. El subteniente vuelve en sí y el hábil guía mata al pájaro sin herir al doctor. Pero no acaban aquí las peripecias.

El siguiente cuadro se desarrolla en un campamento militar. Los protagonistas han sido apresados y, tomados por espías, son sometidos a un consejo de guerra. El juicio es una farsa pero no les salva de la pena capital. Claro que el pelotón los fusila con salvas y los condenados pueden huir.

Cómodamente instalados en la copa de un árbol –los aventureros han dado con sus huesos en un "país inundado"- descubren que el Capitán Grant no se encuentra en América, sino en Australia. Un rayo cae sobre el árbol y cuando los amigos van a abandonarlo se dan cuenta de que están rodeados de caimanes.
Acto III. Lejos de las fauces de los reptiles, los aventureros han establecido contacto con un tal Jaime –temido facineroso del lugar- que dice ser el contramaestre del "Veloz", el barco de Grant. El forajido se une al grupo pero lo que en realidad busca es robar a los incautos viajeros. Mochila y sus compañeros se enteran de que el "Escocia" ha sido asaltado y el subteniente se sumerge en el mar para recuperar las joyas de Sir Clayton y -bajo el mar- mantiene una pelea con Jaime, que resulta arrastrado a las profundidades por un gran pulpo.

Acto IV. Los viajeros -excepto el doctor- caen en manos de unos maoríes y son condenados. Logran escapar y refugiarse en la montaña de un volcán que, naturalmente, entra en erupción. Huyendo de la quema los intrépidos aventureros llegan a una gruta y descubren que el jefe de los indígenas es -ahora- el doctor Mirabel. Satisfechos de hallar a su compañero en tan improbable posición continúan su búsqueda y descubren al Capitán Grant que, cosas de la vida, no desea abandonar aquellas tierras.

El tesoro lo tienen los indígenas. Mirabel haciendo valer sus derechos de jefe, se hace con él y todos los viajeros emprenden la huida para regresar a España.

Los sobrinos del Capitán Grant

Pincha sobre la imágen para acceder a la información del Teatro Maestranza


Sobre siguiente imagen podrás descargar en pdf el libreto publicado por el Teatro de la Zarzuela


Sobre esta otra imagen puedes descargar una Guía didáctica para escolares publicada por la Fundación Caja Madrid