martes, 17 de febrero de 2009

CRÍTICAS DE "TANCREDI" EN LA PRENSA GRANADINA


'Tancredi', más vivo que nunca
Gonzalo Roldán Herencia
Granada Hoy 16-02-09

Se alza el telón; mientras suenan los primeros compases se pueden ver en escena dos enormes caballos ataviados con armaduras y engalanados con armas señoriales. La música anticipa el drama y las luces poco a poco van elevando su intensidad en el escenario para descubrirnos el salón principal del palacio de Siracusa. De este modo se iniciaba el pasado sábado la representación de la ópera Tancredi, de Rossini, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, que para la ocasión contó en el foso con la Orquesta Ciudad de Granada bajo la dirección de Maurizio Benini.Tancredi es una de las óperas mejor valoradas de Gioacchino Rossini. En ella se observa ya un lenguaje personal e inconfundible, pese a ser una ópera temprana del autor. Su estreno tuvo lugar en Venecia el 6 de febrero de 1813. Un mes más tarde Rossini revisó su obra para el re-estreno de la misma en Ferrara y cambió el final feliz por uno más trágico y más acorde con la narración original de Voltaire. La crítica alabó la obra como la mejor de las escritas por el autor, y su cabatina Di tanti palpiti pronto se convirtió en una melodía escuchada con frecuencia en los canales venecianos. Gracias a la edición crítica del musicólogo Philip Gossett pudimos escuchar de nuevo Tancredi tal y como sonó su versión original el día del estreno en Venecia.La historia narra cómo Tancredi, héroe de Siracusa, debe resolver un dilema moral al estar enamorado de Amenaide, hija del gobernador Argirio, quien lo había expulsado de la ciudad acusado de traición. Para recuperar a su amada, Tancredi deberá enfrentarse al despótico Orbazzano, líder de la familia rival de Argirio, que ante el asedio de los sarracenos sólo acepta prestar su ayuda si el gobernador de Siracusa le da su hija por esposa. Aunque en la versión escuchada al final triunfa el amor, el texto original de Voltaire no concede tanta felicidad a la pareja protagonista. Para la puesta en escena en la Maestranza se contó con Yannis Kokkos, que ha ideado una escenografía y un vestuario sumamente interesantes. Por un lado, siluetas planas y volúmenes geométricos en blanco y negro recrean con sencillez las arquitecturas y paisajes de la acción; por otro, los colores del vestuario y los figurines estáticos conforman verdaderos bodegones en los que el elemento humano está perfectamente integrado. Por último, se añade la aparición de marionetas, que nos transportan a un plano onírico en el que se representan los anhelos y desvelos de los protagonistas.En lo musical, hay que destacar en primer lugar el magnífico trabajo de la mezzosoprano Daniela Barcellona como Tancredi. Su voz y su presencia llenaron cada una de las escenas en las que hace su aparición con un torrente de calidad interpretativa. Su timbre, limpio y brillante, la ductilidad y técnica de su voz y la soltura escénica se unieron en Daniela Barcellona, que bordó en todos los aspectos su papel. Junto a ella, Mariella Devia como su amada Amenaide y el tenor Gregory Kunde como su padre Argirio le dieron justa réplica, con interpretaciones igualmente llenas de lirismo y madurez. También es digna de mención la breve pero bella intervención en el segundo acto de Alexandra Rivas en el papel de Roggiero; la dulzura con que acometió su aria S'avverassero pure i detti suoi! nos descubrió una cálida y bien formada voz.Junto a este elenco de voces de lujo, la Orquesta Ciudad de Granada puso el marco sonoro idóneo para que la representación fuera excepcional. Con una interpretación equilibrada y rica en colores y matices, Maurizio Benini y la OCG despuntaron desde el foso orquestal como el engranaje que faltaba para que toda la maquinaria escénica emprendiera su buena marcha. También es digno de mención el Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, cuyas voces graves tienen un importante cometido musical en esta obra, que supieron afrontar con solvencia y enérgica soltura. Tancredi, la última producción presentada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, fue todo un éxito, cosechando una atronadora y prolongada ovación. Fueron muchos los grandes momentos que regalaron los oídos y la vista de los asistentes, destacando quizás por su calidad y por la intervención de todos los factores mencionados el final del Acto I, un número de conjunto en el que el sexteto solista, el coro y la orquesta cierran con un broche de oro la primera parte de la ópera.


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La OCG, ovacionada en Sevilla
Guillermo Pedrosa

Ideal de Granada 15-02-09

«Esto sí que es un Rossini para el recuerdo», señalaba ayer muy emocionado el sevillano José Luis, uno de los afortunados que pudo asistir al estreno de la ópera 'Tancredi' en el Teatro de la Maestranza de la capital hispalense. Cerca de dos mil personas no quisieron perderse este gran espectáculo musical en el que la parte instrumental corre a cargo de la Orquesta Ciudad de Granada (OCG). Especialmente personas de mediana edad, todos muy arreglados, esperaban con ansia este encuentro musical. Momentos antes, el hall del célebre teatro acogía un bullicio que no cesó hasta que sonó el primer instrumento. La apertura de la obra, a cargo de la OCG, rescató el interés y desplegó una oleada de aplausos que, a medida que fue transcurriendo la obra, crecieron y crecieron hasta la gran ovación final.La 'Tancredi' de anoche fue, sobre todo, un buen trabajo de equipo, en el que tanto la puesta en escena, como las voces y la música instrumental se combinaron para crear un conjunto bien ensayado y preparado, demasiado bueno, incluso, para tratarse de un estreno. Y todo ello orquestado y dirigido desde los movimientos precisos y armoniosos de Maurizio Benini, el responsable musical de la gala.De un lado, la puesta en escena fue un ejercicio sencillo pero efectivo para retratar los castillos, los calabozos, las batallas, los duelos y en definitiva la vida del medievo. Además, la iluminación tuvo su punto fuerte, especialmente en el segundo acto, cuando las voces principales ocupaban un primer plano y la parte coral, un segundo lugar en un espacio más oscuro y difuminado. Tampoco hay que olvidar a los títeres y marionetas que formaron parte tanto del atrezzo como de los personajes de la obra.Elogio al trío de vocesPor otro lado, las voces protagonistas fueron las otras grandes triunfadoras de la noche. El público las aplaudió y alabó con firmeza al final de la obra, especialmente a la mezzosoprano Daniella Barcellona (que interpreta al propio Tancredi), a la soprano Mariella Devia (Amenaide) y al tenor Gregory Kunde (Argirio), los principales personajes de la historia. Por último, la música instrumental fue el hilo que enlazaba y combinaba todos los elementos, los lamentos de Amenaide por su amado, el cambio de los decorados, las poses de los protagonistas, el duelo de los caballeros... Los instrumentos no dejaron de sonar en ningún momento, salvo en pequeños lapsus que el público llenó con aplausos y con '¡bravos!'. Y es que, la OCG se situó en un pequeño foso ante el escenario que hacía que la música sonara como si emanase de las profundidades, como si se escuchase bajo el mismo suelo en el que se movían los protagonistas.El concejal de Cultura en Granada, Juan García Montero, estuvo presente en el estreno y comentó poco antes de que empezara el segundo acto, que «la OCG esta noche está en su sitio, muy bien implicada con las voces». Con él estuvo el delegado de Cultura, Pedro Benzal, quien señaló por su parte que «en este tipo de repertorios clásicos la OCG lo borda».Otro de los asistentes sevillanos, Javier, señalaba en el intermedio: «Es un trabajo muy elaborado, la música me está llegando», y añadía que «esta ópera está muy bien dirigida, es un maestro, si hasta se me ha olvidado que jugaba el Betis».Aunque la música y la puesta en escena no traicionaron la ilusión de nadie, la historia si desesperó a más de unos cuantos, que tuvieron que aprovechar el descanso para releer los diálogos de la obra y entender la trama. 'Tancredi' se ambienta en el año 1005, para retratar la historia de la ciudad siciliana de Siracusa, marcada por los enfrentamientos entre sarracenos y bizantinos y contada desde el punto de vista de un amor imposible, el de Trancredi y Amenaide.El teatro sevillano de la Maestranza fue una gran casa de acogida para esta cita con la ópera, un enorme pabellón de forma circular en el que ninguna de las 1.800 butacas disponibles quedó vacía. Además, el edificio ofreció una buena acústica tanto para instrumentos como para voces.Esta 'Tancredi' es una coproducción entre el Liceo de Barcelona, el Teatro Real de Madrid, el Teatro Regio de Turín y la Maestranza. Aunque sólo en este último la OCG se responsabilizará de la música instrumental. Los días 17, 20 y 22 de febrero, el foro sevillano volverá a acoger esta ópera, aunque apenas quedan entradas.

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